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Escuchar la Voz de Dios

Cierto día en una predicación, escuché algo que me llamó mucho la atención, y que se me quedó grabado en mi corazón, y el predicador decía "el que no atiende no entiende", y esto es tan cierto como el medio día, usted puede estar "oyendo" las palabras del predicador mas ungido de la tierra, pero una cosa es oír y otra muy diferente es atender, escuchar, esto último necesita involucramiento, contacto visual, emoción, es prestar atención, sin querer decir nada hasta que termine el expositor, es olvidarse de la planilla de teléfono que no pagó o de la agenda del día de mañana, por ese espacio de tiempo.

Es importante que entendamos este concepto de escuchar, puesto que sin este entendimiento no sabremos cómo escuchar la voz de Dios.

Este es el problema más serio que existe en las relaciones, matrimoniales, de padres a hijos, entre socios y amigos, cada uno trata de imponer su criterio al otro, y aunque lleve la mejor de las intenciones si no estamos dispuestos a escuchar el punto de vista de la otra persona, estamos en problemas de comunicación. Si sucede esto en el mundo natural, también ocurrirá en el mundo espiritual, pero cuando nacemos de nuevo en Jesucristo, debemos ser renovados en nuestro entendimiento de escuchar, por el poder del Espíritu santo y nuestra voluntad.

Dios habla a nuestro espíritu, esta es la parte de nuestro ser que se comunica con Dios, pero nosotros somos un ser integral, cuerpo alma y espíritu, y lo que recibimos en nuestro espíritu debe de afectar nuestra manera de pensar, nuestras emociones y lo que sella todo, es la acción de nuestra voluntad, sin la cual el proceso se quedaría estancado en un mero enunciado sin trascendencia. ¿No te ha sucedido, que después de hablas durante un rato, recibes una respuesta afirmativa de tu interlocutor, pero te queda la sensación de que no escuchó nada?, esto es terrible, pues te causa frustración.

Esta es la expresión que el Mesías usa en Mateo 18:17

"Si no los oyere a ellos dilo a la iglesia", aquí la palabra oír significa negarse a oír la verdad, ya que cuando habla de ellos, habla de los testigos.

El mayor problema se da cuando no queremos aceptar una verdad y ponemos un bloqueo en nuestro entendimiento.

Bueno dicho esto veamos un principio para escuchar la VOZ DE DIOS

1.- ESTAR QUIETOS

Salmo 46:10 "Estad quietos y reconoced que Yo soy Dios"
En el mundo actual si vemos a alguien callado, creemos que está enfermo o que está en gran aflicción, estamos tan acostumbrados a la urgencia, y al bullicio, que hasta para dormir, necesitamos la compañía de la televisión.

Lo que pasa es que vivimos tan ausentes de paz interior, que necesitamos tener algo hablando a nuestros oídos, si salimos a correr en la mañana por la playa, en lugar de escuchar el reventar de las olas, preferimos ponernos unos audífonos con rock and roll.

Lo que E l Señor quiere decirnos es ¡YA BASTA! ¡SILENCIO, DEJA DE PENSAR¡ deja de escuchar afuera, ven a escuchar adentro !PARA!

La mayoría de veces cuando nos acercamos a conversar con Dios, le contamos nuestros problemas, y nos vamos sin escuchar la respuesta, debemos buscar la paz interior, hablar, y adorar en silencio, quedarnos quietos y escuchar lo que Dios quiere decirnos.

Bendiciones,

Apóstol Hugo Oberti

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