Las cargas impuestas
Mateo 23:4 "Atan cargas pesadas y difíciles de llevar y las ponen sobre las espaldas de los hombres, pero ellos ni con un dedo quieren moverlas"
La palabra "atar" en griego es la palabra (desmeo) que significa, poner ligaduras. Es el mismo término que se usa en Lucas 13:16, cuando El Señor se refiere a una mujer encorvada que se encontraba en este estado porque el diablo la había tenido "atada" por muchos años.
La presencia del Espíritu de Dios trae libertad, y no tiene nada que ver con cargas pesadas, porque su yugo es fácil y ligera la carga. A Jesús se lo sigue "por amor", si alguien no tiene ese amor, y permanentemente hay que exhortarlo a adorarlo, a servirlo, a orar, a ofrendar, algo no está correcto, o necesita liberación o nunca fue salvo realmente, porque el que ha sido verdaderamente salvado NUNCA se olvida de donde fue sacado. Aleluya!!
Pero lo que es peor es ministros que ponen cargas en sus congregaciones, permanentemente y ellos no lo hacen, esto es grave y ocurre con frecuencia en la actualidad, como ocurrió en la época de Jesús, y El nos llamaría la atención al igual que en ese tiempo.
Hay cosas que no se pueden dejar de hacer por mas super ministro que seas, por ejemplo ADORAR, HUMILLARSE ANTE SU PRESENCIA, todos hemos sido llamados para esto, evangelistas, maestros, apóstoles, profetas, y pastores. Todos hemos sido llamados a hacerlo, aquí nos llenamos de fortaleza, de perfumes celestiales para impactar la sociedad, no es asunto de cuanto sabemos de Biblia, es de conocer más al creador de la Biblia, El no vino a buscar solo ministros del evangelio, El vino a buscar "adoradores en espíritu y en verdad"
Nadie puede dar lo que no tiene, por lo tanto si enseñas sin vivir lo que enseñas, impartirás conocimiento, instrucciones y no "revelación" y solo por revelación se crece espiritualmente. Necesitamos ministros a quien imitar, Pablo dijo en un atrevimiento apostólico. "Sed imitadores de mi"
Aquí comienza la restauración, en la adoración, convoquen en sus ciudades a adorar, todas las iglesias unidas, en lugares públicos dirigidos por gente ungida y en santidad y veremos la Gloria de Dios descender sobre nuestras regiones, y la presencia será tan fuerte que muchos llegarán al arrepentimiento, el diablo huirá, porque no puede resistir el sonido de la adoración verdadera.
Bendiciones,
Apóstol Hugo Oberti