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Un pueblo diferente

Somos escogidos por Dios para ser nación santa, y esto debe de ser un motivo de fiesta y regocijo en nuestras reuniones, alegría, gozo, porque El Creador del Universo nos escogió para ser su especial tesoro, quizá la única excepción, es cuando hay tristeza producida por el arrepentimiento de nuestros pecados, pero en general las reuniones tienen que ser fiestas de regocijo.

Al igual que el pueblo de Israel tomó para sí mujeres extranjeras, y adoró a sus ídolos, la iglesia hoy tiene una mezcla asombrosa de cosas de Dios y cosas del mundo, nuestro ejemplo de vida tiene que ser el del Señor, no el del mundo, porque la realidad es que fuimos llamados a ser diferentes, e inclusive modelo para otros.

En esos tiempos Dios levantó una parte de su pueblo, para volver a reconstruir Jerusalen, el templo y la ciudad que estaba en ruinas a causa de su pecado. Esdras, Nehemías, son reconstructores, ellos representan al pueblo que Dios está levantando hoy para continuar con el proceso de reconstrucción del organismo espiritual que es la iglesia, que iniciaron en otra época reformadores como Lutero, Calvino, e.t.c.

Marcar la unidad en la ciudad, de los verdaderamente redimidos por el Espíritu Santo y la sangre del cordero, y que habitemos dentro de los muros espirituales de la iglesia, es parte de una misión apostólica, pero no se puede dar cabida a intrusos que dañen la obra de la reconstrucción: los sistemas del mundo, las opiniones carnales, el ego, la política, el diablo, todos estos tienen que estar fuera de la ciudad, es decir de la iglesia. Necesitamos gobierno (muros), y esto es lo que trae la unción apostólica.

Observemos atentamente, en los tiempos de Nehemías aparecieron: Sambalat, Tobías y después Gesem con la intención de desalentar la obra de los muros, primero con oposición, y luego queriendo entrar en un diálogo.

"Sambalat y Gesem enviaron a decirme: Ven y reunámonos en algunas de las aldeas en el campo de Ono, Mas ellos habían pensado hacerme mal.

Y les envié mensajeros diciendo: Yo hago una gran obra y no puedo ir porque cesaría la obra, dejándola yo para ir a vosotros.

Y enviaron a mí como cuatro veces y yo les respondí de la misma manera.

Nehemías 6: 2-4 Es lamentable que hermanos de buen corazón se dejen engañar por otros hermanos que "vienen a ofrecer ayuda" a las congregaciones y se entregue el púlpito a cualquiera, y se adopten métodos de crecimiento y desarrollo, sin antes investigar adecuadamente cual es el fruto, del que pretende ayudar.

La unción apostólica no es muy querida por quienes tienen agendas personales en su corazón, su nombre, su ministerio y no la iglesia de la ciudad, ni el Reino de Dios. Entonces buscarán todas las estrategias para detener la obra. PERO LO QUE ES DE DIOS NADIE LO DETIENE.

Finalmente los muros se levantaron y todo volvió a la normalidad, esto pasará, la llama ya está encendida miles son los que se sumarán sin importar raza, color, situación económica o académica, o denominación, sino con una sola intención, ser la novia que se prepara para las bodas.

Los Bendecimos y te convocamos en el Espíritu.



Bendiciones,

Apóstol Hugo Oberti

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