“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” Mateo 6:33
Todas las cosas a las que se refiere el Señor son: alimento y vestido, y que no debemos afanarnos por obtenerlos, porque nuestro Padre sabe que las necesitamos y nos las proveerá. Y habla de estas cosas no cómo cosas básicas sino como “añadiduras”.
Estos versículos tienen que ser bien entendidos por nosotros los hijos de Dios, pues a veces lo buscamos cómo proveedor de las añadiduras y si así lo hacemos tenemos un corazón equivocado y estaremos afanados y desilusionados muchas veces que no son suplidas nuestras necesidades.
El Padre quiere que busquemos Su Reino, pero la pregunta es ¿Lo buscamos? o ¿esperamos que El venga y lo implante? ¿Cuál es la actitud del cristiano? ¿Activa en la implantación del Reino? o ¿pasiva en la espera de su venida y que nos salve de este caos?
Veamos que no es el Reino y que si es el Reino para saber que debemos de buscar:
“Porque el Reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu santo” Romanos14:17
Si buscamos estas cosas, justicia, paz y gozo, el alimento y la bebida serán encontradas con toda seguridad.
Entonces el Reino por sobre todo es algo espiritual, que debe de estar en nuestro interior y producir todos esos efectos cuando estamos en el espíritu.
¿Será posible caminar en el Reino HOY en medio de tantos problemas económicos y desastres mundiales? ¡POR SUPUESTO QUE SI!
Para eso vino Jesucristo al mundo hace 2000 años, no tenemos que esperar a que venga otra vez, para eso vino.
”Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir “Arrepentíos porque el reino de los cielos se ha acercado” Mateo 4.17
¿Qué quiso decir con esto? Arrepentíos es Metaneo en griego que significa: “Cambien de manera de pensar”
Esto es lo que debe de hacer la iglesia hoy, entender que ya el reino está aquí y que debemos disfrutarlo, no podemos seguir pensando que el diablo se tomará el mundo y que estamos destinados a ser oprimidos hasta que Cristo venga por segunda vez y nos salve, si pensamos así estaríamos haciendo inútil el sacrificio de Jesús en la cruz y la obra del Espíritu Santo. El hijo de Dios no puede pensar que sólo tendrá justicia, paz y gozo en el cielo cuando se muera, sino que está llamado a implantar el Reino a través de vivirlo primero en su interior y manifestarlo a donde quiera que vaya.
Cuando nosotros entramos a un lugar debemos de manifestar el reino, el ambiente tiene que ser transformado, el diablo no tiene autoridad sobre nosotros, nosotros somos la potestad más grande y tiene que huir.
El Reino ya está aquí, Jesús lo trajo hace 2000 años, vivámoslo¡¡¡