Parte 8 – La cruz, el pecado y el yo
“La Iglesia no es religión, es El Cuerpo de Cristo llamado para manifestar El Reino de Dios en la tierra”
LA CRUZ, EL PECADO Y EL YO
Romanos 6: 6
“Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos mas al pecado”
Romanos 6:11
“Así también vosotros considerados muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro”.
Estos y otros versículos mas cómo Romanos 6: 14, nos dicen que ya el asunto del pecado está liquidado, debemos considerar esto como ya un asunto terminado, nosotros no vamos a ser crucificados por el pecado, la cruz que dice la biblia que debemos llevar es para negarnos a yo.
O sea en otras palabras el perdón de los pecados es en un solo momento, y ya, pero el negarse a sí mismo es un proceso que determinará nuestro crecimiento en el Señor. De hecho esto es lo que Jesús hizo durante su estancia en la tierra, se negó a si mismo todo el tiempo. “Yo no hago mi voluntad sino la voluntad del que me envió”
Para esto es que tenemos al Espíritu Santo, para vencer el yo y que lo obedezcamos por completo.
Esto es importante que se enseñe y que todos los hermanos podamos conocerlo, en realidad el enfoque ya no es con el pecado, sino con el yo, la mayoría de los hermanos, solo están luchando con el pecado, y este ya está liquidado, pero no saben que tiene que luchar con su YO, negarse a sí mismo, morir y dejar que El viva. Entonces no crecen y se limitan a sentirse bien por no pecar y en algunos casos se convierten en seres especiales, dignos de juzgar a los otros, siendo entonces una especie de “elite” a la que nadie en el mundo quiere pertenecer. Sería algo parecido a los fariseos en el tiempo de Jesús.
La salvación tiene que ser presentada completa, perdón de los pecados y morir al yo cada día. Dios está levantando una generación de hijos que sean como Jesús, que centren su vida en Jesús y no en el yo. A lo mejor muchos piensen que esto es exagerado, pero no importa, no existe otro camino, este es el propósito de Dios y es lo que debemos trasmitir a los creyentes, se enojen o no. Es preferible agradar a Dios que a los hombres.
Es fácil determinar si usted está en crecimiento y verdaderamente ha sido salvo, le explico: Si usted está VERDADERAMENTE FELIZ, no dependiendo de lo que tiene o deja de tener, usted está conectado con el Espíritu Santo, si usted se entristece a pesar de todo lo material que pueda tener o dejar de tener, usted está en la carne.
El propósito de Dios es que estemos siempre gozosos, pero para esto la carne tiene que morir, ya no puede gobernar mas, estuvo al mando mucho tiempo y lucha por sobrevivir, pero tiene que morir.
Sé que esto hace al creyente entrar en un conflicto, pero es inevitable, es necesario enfrentar este conflicto y debemos animar a los hermanos a vivirlo y cruzarlo, de lo contrario tendremos en nuestras congregaciones un poco de creyentes carnales. El conflicto se produce, porque tú quieres y no puedes, tu voluntad no está acostumbrada a vencer a la carne sino a obedecerla.
Pero no nos extrañemos, el apóstol Pablo dice en
Romanos 7:24
“¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?”
Amados hermanos, la salvación es completa, métete en el conflicto que Dios mirará tu corazón y te llevará a un nuevo nivel espiritual. Tu evangelio pasará (en muchas áreas) de ser un conocimiento mental a una experiencia extraordinaria.
Bendiciones
Hugo Oberti



