Parte 13 – El mover del Espíritu

“La Iglesia no es religión, es El Cuerpo de Cristo llamado para manifestar El Reino de Dios en la tierra”

El mover del Espíritu

Ya hemos examinado en enseñanzas anteriores las funciones del espíritu: Intuición, Conciencia y Comunión, esto debe de estar siempre presente para saber cómo se mueve el espíritu. Para esto se debe de usar la mente en primer lugar. No es verdad que todo creyente espiritual, ya no tiene que pensar, esto sería incorrecto, pues de lo contrario el Señor no nos hubiera dado una mente para funcionar.

Muchas veces el espíritu permanece en silencio, no dice nada, esto es una experiencia real que a todos nos pasa y no debemos de sentirnos menos por esto.

A veces las personas vienen por un consejo y normalmente los pastores se sienten en la obligación de decir “algo espiritual”, pero debemos de ser lo suficientemente honestos, cuando no escuchamos una guía del  espíritu y decir que lo que podemos brindar es una opinión producto de un análisis mental, lleno de buenas intenciones, y de experiencias pasadas. Pero normalmente la presión de sentir que siempre debemos tener una respuesta espiritual, nos hace obrar en forma irresponsable y lanzar algo de nuestra alma.

El otro día en una enseñanza, concluimos los presentes que muchas veces no somos movidos por un deseo espiritual a orar o a reunirnos en el templo, que nuestro deseo es quedarnos en la casa descansando. Es obvio que no hay un impulso espiritual para hacer lo que Dios nos manda. ¿Qué debemos hacer entonces? ¿A caso quedarnos a esperar que el espíritu nos diga para movernos? De ninguna manera, ya conocemos que es bueno y saludable para nuestra vida reunirnos, orar y leer la palabra, entonces debemos actuar por la mente. Escuche, estoy completamente seguro que luego de su movimiento, el espíritu lo acompañará y el también se moverá.

Cuando nos encontramos en una necesidad, ¿Qué debemos hacer? ¿Esperar que el espíritu nos hable? y ¿si no lo percibimos? ¿Debemos acaso quedarnos paralizados hasta que nos hable? NO, de ninguna manera, debemos actuar y orar, esta decisión, con toda seguridad hará que el espíritu se mueva a direccionarnos.

El libro de Corintios es muy práctico y el nos enseña cómo la iglesia debe de ser edificada, y dice en los versos del 13 al 15.

“Por lo cual, el que habla en lengua extraña, pida en oración poder interpretarla. Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto. ¿Qué pues? Oraré en el espíritu, pero oraré también con el entendimiento, cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento”

Y sigue hasta el versículo 10, para no menospreciar a los que oran en la mente con un corazón honesto, ni a los creyentes nuevos. Muchas veces me pregunto: ¿Para qué queremos ser llenos del Espíritu? ¿Para jactarnos ante otros? Si esta es la motivación, estoy seguro que el Espíritu Santo no se prestará para tal manipulación, si no hemos crucificado nuestra carne con sus pasiones y deseos, no recibiremos la llenura del Espíritu Santo. Debemos de ser honestos, a veces observo cultos, donde los predicadores dicen, los voy a llenar del Espíritu, e impulsan a los creyentes a hablen lenguas extrañas, luego se jactan de que en un congreso miles recibieron el bautismo del Espíritu.

No hermanos, no nos engañemos ni seamos emocionales. Dios es Dios y nadie lo puede manipular, El sigue escogiendo sus “odres” para derramar de su Espíritu, Mucha gente habla en lenguas por no quedar mal ante los otros, y otros fabrican lenguas porque alguien les hace repetir cosas raras.

Primero hay que estar dispuesto a morir a la carne, para ser odre adecuado,

Primero es la Cruz y luego es Pentecostés.

Si Jesús no muere, no hay Pentecostés

Los versículos que leímos de Corintios, no condenan el orar en la mente, lo que Dios si condena es la falsedad y lo llama brujería y hechicería.

No se deje engañar hermano, si el espíritu no habló, no habló, y nos vamos para la casa contentos de compartir en libertad con los hermanos, punto. Lo más irrespetuoso que podemos hacer es querer saltarnos los procesos y fabricar lo que no es. Si no puede en el espíritu, ore con entendimiento.

Nuestro padre celestial verá su honestidad con agrado y de seguro el espíritu será activado y hablará.

La mente entonces si acude en ayuda del espíritu y trabaja juntamente con El.

Todo a su tiempo, mientras tanto espere tranquilo en El Señor, y camine hacia El.

Bendiciones

Hugo Oberti