Parte 18 – La conciencia limpia

“La Iglesia no es religión, es El Cuerpo de Cristo llamado para manifestar El Reino de Dios en la tierra”

LA CONCIENCIA LIMPIA

1 Juan 3: 21,22

“Amados, si nuestro corazón no nos condena, confianza tenemos delante de Dios, y todo lo que pidamos lo recibimos de El, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables a El”

Una de las condiciones para acercarnos con confianza a Dios es que nuestra conciencia no nos condene, si ella no nos condena nos acercamos como amigos, con confianza, como hijos y pedimos con fe y con seguridad que obtendremos lo que pedimos.

Esto es muy importante y pocos cristianos se preocupan de cuidarse de que su conciencia no los condene y creen que solo basta acercarse como sea porque Dios nos comprende y nos perdona, pero la realidad es que en su interior hay inseguridad de que Dios te oiga y te conceda lo que le pides.

Entonces tener una conciencia turbia, estorba nuestra comunión con Dios, si fallamos en guardar sus mandamientos, algo en nuestro interior nos acusa, y esto impedirá que recibamos lo que buscamos.

Lo que debemos hacer es conducirnos de modo que le agrade a El, y esto no pasa por mucho conocimiento de la ley, o por mucha sabiduría en cuanto a la Biblia, pasa por comportarse en forma sencilla y sincera.

Quizá otra persona pueda juzgarnos mal, así como lo hicieron con los primeros apóstoles, por eso tendrás gente que se mueve emocionalmente y un día están contigo y otro día no, y especialmente porque has decidido agradar a Dios antes que a los hombres. Entonces cuidado con movernos tanto por la alabanza o la crítica exterior, sino procuremos “avivar” siempre nuestra conciencia para que nos de testimonio de nosotros mismos.

Este debe de ser un ejercicio frecuente en el creyente.


Hechos 24:16

“Por esto, yo también me esfuerzo por conservar siempre una conciencia irreprensible delante de Dios y delante de los hombres”

Este era un trabajo constante del apóstol Pablo, quien decía en los versículos anteriores que no se comportó con sabiduría terrena, que en algún momento pudiera llevar al hombre a la mentira y a la hipocresía, sino con sencillez de corazón, porque  la mente del hombre es nula en cuanto a la comunión con Dios, hay que depender de la gracia y esta proviene de El, no es fabricada por el hombre.

Mucha gente se queja de tener poca fe, y llegan a frustración por no creer en el nivel que otros creen, pero la pregunta sería: ¿No será a causa de que su conciencia los acusa?

Yo diría que la conciencia es como el órgano de nuestra fe, yo creo que las promesas de Dios deben de ser consideradas condicionales, a veces abusamos del tema de la gracia, y pedimos para satisfacer nuestros deseos carnales. Debemos limpiar nuestro pecado, por mas pequeño que este sea,, sino la conciencia nos acusará.

Solo con conciencia limpia entraremos a la obtención sin límites de las promesas, porque pediremos con fe. Esto no debe de parar en el creyente, y no debe de conformarse ser mejor hoy que lo que fue ayer, debe de continuar hasta tener una conciencia irreprochable.

Escuche esto: La búsqueda de más conocimiento y revelación te lleva a mayor compromiso con el Creador, tu puedes encontrar una excelente comunión con Dios si observas todo lo que te es conocido, aunque tengas falencias en cosas que desconoces.

Cuando la conciencia te muestra algo debe de ser confesado, limpiado pr la preciosa sangre de Nuestro Señor Jesucristo y dejado de lado, entonces tendrás una conciencia limpia y un nivel de fe, que te hará acercarte con confianza a Tu Padre celestial.

Bendiciones

Hugo Oberti