Parte 24 – Tomando el control de la Vida en el Espíritu
“La Iglesia no es religión, es El Cuerpo de Cristo llamado para manifestar El Reino de Dios en la tierra”
Tal cómo hemos dicho en estudios anteriores, el espíritu del hombre cobra vida cuando está conectado con el Espíritu Santo, si no existe esta conexión, entonces se encuentra en oscuridad.
¿Cómo nos damos cuenta de esto?, veamos:
Si mi espíritu “brilla” si está lleno de vida, expectativas, esperanza, fe,entonces estoy conectado con la luz del Señor, si estoy como deprimido, derrotado, sin esperanza, entonces estoy en oscuridad.
Muchas veces el cansancio físico, nos puede engañar y tomar la decisión de apagar el espíritu y entregarnos descuidadamente, esto puede ser grave, pues aunque tu cuerpo esté cansado, tu espíritu tiene vida y no debe entregarse al abandono.
Recuerde lo que dice el nuevo testamento:
1 Corintios 14:32; “Y los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas”
¿Qué dice este versículo?, que nunca debemos soltar las riendas del espíritu, pues este puede ser influenciado y desviado de su propósito. ¿Cómo logramos esto?, ejerciendo nuestra voluntad, pues no somos seres que somos controlados por toda circunstancia externa que mueven a su gusto nuestro espíritu, sino somos seres creados para tomar control de nuestra vida y cómo hijos de Dios, de la vida en el espíritu, para que pueda ser colaborador de Dios a través de Su Espíritu Santo.
Lo “normal” en la vida de un hijo de Dios es que esté sometido a Dios y a su Espíritu Santo y disponible para Dios 24 horas al día, entonces debemos mantener nuestro espíritu apacible y alerta, no dormido.
Por esto el apóstol Pablo dice en: 1 Tesalonicenses 5:19; “No apaguéis al Espíritu”
Porque si nosotros no estamos en condición normal y quieta, no estaremos aptos para escuchar al Espíritu de Dios.
Un hijo de Dios no puede andar “descuidado”, debe de reconocer por lo menos, cuando su condición no es la adecuada para ser colaborador de Dios, y no solo eso sino debe de “descubrir el porqué no está tranquilo” y trabajar en eliminar esta perturbación, hasta recuperar su estado normal.
El espíritu debe de estar en control del cuerpo y el alma, este es su estado normal de acuerdo a la creación, el espíritu es superior. “Somos seres espirituales” por sobre todo, el desequilibrio se puede producir por causas de influencias del enemigo, por las circunstancias de la vida.
El espíritu puede ser oprimido o presionado, o puede contaminarse (por el pecado), o puede ocupar su posición correcta y estar quieto y firme.
Efesios 2:6; “Y juntamente con El nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús”
Nuestra posición es celestial, esta es una posición de victoria y empuje,de esperanza de nuestro llamamiento, de avanzar, si perdemos nuestra posición es porque hemos descuidado la vida en el espíritu y somos afectados, sintiéndonos fríos, sin ánimo, marchitos, y renunciamos al gozo del Señor, y si no reaccionamos el espíritu se vuelve muy difícil de gobernar.
A veces el enemigo actúa produciendo en nosotros “un gozo extraño”,moviéndonos a una posición más allá de lo normal, y sacándonos de nuestra posición de quietud para escuchar la siguiente instrucción del Espíritu Santo.
¿Entonces hermanos? No andemos como necios, sino examinando cual es la situación de nuestro hombre interior espiritual, y ejerzamos nuestra voluntad, para erradicar cualquier influencia extraña y colocarnos en el lugar apacible que debemos estar para ser colaboradores de Dios.
Bendiciones
Hugo Oberti



