1.9 Funciones del creyente
Dios no nos ha salvado para que esperemos la segunda venida del Señor Jesucristo su hijo y nos metamos nuevamente en el sistema del mundo, con ciertos cambios en lo externo.
Dios nos salva para acometer varios objetivos, siempre nos hemos preguntado, ¿cuál es mi llamado? O ¿para que nací? Hoy vamos a ver ciertas funciones que deben de seguir todos los creyentes y que forman parte del llamado que todos tenemos, a veces no nos movemos porque no es nuestro llamado, pero aquí vamos a ver llamados de todos.
1.- Ahora somos sacerdotes, todos
(1 Pedro 2:5-9)
Lo que dicen estos versos es que todos somos sacerdotes y debemos presentarnos a Dios de tal manera, no es solo función de unos cuantos, sino que todos podemos presentarnos a Dios para ofrecer sacrificios de alabanza, esto debe de cambiar nuestra perspectiva de vida, pues ya no se trata de el cura o del pastor, ni del apóstol la responsabilidad de ofrecer sacrificios, sino de todos los creyentes.
De esto habla también Hebreos 10:19-22
Todos podemos acercarnos, ya Jesucristo pagó por nuestros pecados y aunque erramos, lo que basta es acercarnos arrepentidos con un corazón sincero, de hecho esta es la forma de vivir toda la vida en el Señor, acercarnos cara a cara a Dios.
Pero quiero que vea esto, se trata de un mundo privado entre nosotros y Dios, nadie mas interviene en el sacerdocio, porque el que sabe como se presenta en realidad es usted, de usted depende esta relación, no de nadie mas.
Esto es permanecer en comunión con El, en cada momento, para acercarnos a el, un sacerdote debe de orar, de leer la palabra, y de esta forma se acerca cada vez mas a El, esta es la carrera, ser amigos, acercarnos a El, es parecernos a El, andar en luz.
Comunión: 1 Corintios 11:28-32
Celebrar la cena del Señor.
Orando: Hebreos 13:15 y 1 Tesalonicenses 5:17-19
Crecimiento: 2 Pedro 3:18 Esto es crecer, parecerse cada vez mas a Jesús, esto es ser sacerdote.
2.- Nuestra relación con la gente que no conoce al Señor:
Ser embajadores
2 Corintios 5: 18-20
Tenemos el ministerio de la reconciliación, esto no es negociable, tenemos el encargo de hablarles a otros de la nueva vida en el Reino.
Hechos 1:8 nos da el poder para predicar por el Espíritu Santo.
Un embajador es nombrado por Dios, lo vimos en 2 Corintios 5:18-20
Un embajador tiene quien lo sostenga en todas las necesidades. Efesios 1:3
Un embajador no se promueve a si mismo sino al que lo envió y su Reino. 2 Corintios 5:15
Un embajador no lo atacan a si mismo, atacan a su país, el rechazo no debe de ser para uno mismo, sino para el Rey. Juan 15:19-21
Porque no somos ciudadanos de este mundo sino del cielo, por eso somos embajadores: Filipenses 3:20
Hay una recompensa Apocalipsis 22: 12, Mateo 5:12, 2 Juan 8
3.- Nuestra relación entre los hermanos:
1 Corintios 12:7
La manifestación del Espíritu es para provecho, pero no solo personal, sino entre los creyentes, cuando nos reunimos debemos de usar los dones espirituales para edificación del pueblo de Dios.
La definición de cómo servimos al cuerpo está dada por los dones que tenemos, esto fortalece a la iglesia.
Hebreos 10:24-25
La palabra considerándonos es la palabra katanoeo, que significa literalmente concentrarse en esto, en otras palabras debemos de identificar como podemos ayudar a otros a avanzar en su dones espirituales, cómo debemos de usar nuestros dones para fortalecer a alguien.
