La lámpara del cuerpo es el ojo

Juan 7:37-39

 

“En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mi y beba. El que cree en mi como dice la escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque el Señor no había sido aún glorificado.”

 

Jesús habla de que recibirían el Espíritu Santo, los que creyeran en El, y entonces brotarán ríos de agua viva, en otras palabras, emanaría la vida de Dios a través de nosotros, en medio de la sociedad.

 

Nosotros somos cuerpo, alma y espíritu, por lo tanto el espíritu es una dimensión del hombre, cuando el espíritu entra en la dimensión correcta con Jesucristo, tu puedes caminar en el Espíritu aunque seas carne.

 

Eso fue lo que pasó con Jesucristo, el era hombre y el Espíritu Santo se manifestó en su forma corporal, en otras palabras se metió en el cuerpo de Jesucristo y actuó por medio de El, nosotros podemos hacer lo mismo, pero en Jesucristo, fuera de El, no podemos, la biblia dice “Jesús en nosotros, la esperanza de gloria”

 

Fuera de El, nuestro espíritu está controlado por el mundo y adormecido, en El somos como un río y vivimos, al enemigo le encanta bloquear este flujo, entonces la vida se vuelve mas complicada y somos apáticos y estancados.

Cuando estamos conectados, el alma está llena de alegría y el Espíritu de Dios fluye y caminamos de una manera sobrenatural,

 

Es como un camino que se queda bloqueado y entonces no sabemos que hacer, entonces podemos regresar por el camino viejo, o podemos conectarnos con Dios y preguntarle: ¿pasamos por encima? ¿le damos la vuelta? O ¿esperamos a que tu lo muevas? O ¿simplemente le decimos que se mueva de lugar?

 

Tenemos que aprender a ver, El vino a darnos vida y vida en abundancia, la gente debe de verlo a El en nosotros.

 

El ojo es una puerta, por donde se percibe la información y es canalizada por el alma y el espíritu humano, por eso se la llama la lámpara del cuerpo.

 

Mateo 6: 23-24 dice: La lámpara del cuerpo es el ojo, así que , si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz, pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que , si la luz que hay en ti es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?

 

Esto es clave en las relaciones, si el ojo ve siguiendo a Jesucristo, entonces tu vida es pura y tus acciones son correctas, no cabe la hipocresía que encierra intenciones ocultas, el camino se llena de luz y es claro, no ve doble ni borroso, ve claro.

Pero cuando ve doble, entonces el camino se vuelve difícil, ¿qué es ver doble? Una parte en el mundo y ora en Dios, este fue siempre el problema de el pueblo escogido, la doble visión y los profetas aclaraban la visión, entonces si tu ojo está en tinieblas, todo tu cuerpo estará en tinieblas, la gente les dice a los que buscan a Dios, “fanáticos”. Pero no es así, lo que pasa es que queremos ver como Dios ve, por eso lo buscamos, por eso queremos hacer lo correcto, a la gente le gusta un pie afuera y un pie adentro.

 

Si leemos todo el capítulo entonces veremos que Jesús está hablando de los hipócritas, que profesaban cosas ante la gente, pero su mirada estaba en otro lado, es como mostrarse puro pero no serlo en realidad, ya que hay otra intención oculta en el corazón. Se ve doble y no se puede llegar a la meta. Mantengamos nuestros ojos mirando la promesa y a El Señor de la promesa!!

 

Tenemos una revelación profética de la voluntad de Dios para el futuro, así que caminemos en eso y no nos dejemos desviar del camino, el enemigo tratará de bloquearnos, así que nosotros debemos de pedir la luz para que alumbre nuestra promesa y continuar hacia la meta.

 

Antiguamente cuando uno ganaba una guerra, le sacaba los ojos al enemigo, de esta manera, le quitaba futuro y se aseguraba el triunfo sobre esa generación, lo vemos en Jueces 16:21, 2 Reyes 25:7, Jeremías 52:11.

 

La aflicción es una manera de bloquear la visión de Dios, el enemigo quiere que tomemos decisiones, basadas en una visión equivocada y que caigamos en aflicción al ver que no estamos siendo conducidos a nuestra meta sino a vagar en el desierto.

 

Usted puede haber sido muy piadoso en el pasado, pero si deja de ver y se acomoda al mundo, se puede perder, siempre hay que estar alertas con esto, quisiera decirle que puede descuidarse pero no, usted va a ser una persona que está alerta y este es un hábito de vida, para tener una vida abundante, debe de examinar lo que está pasando en su vida, para no estancarse y llegar a la meta. Si quiere descansar debe usar el shabat, para enfocarse en otras cosas y descansar, el descanso no es desenfocarse, enfocado va a estar mas satisfecho y conectado

 

El sabio rey salomón, parece haber perdido la meta por su amor con el mundo, por descuido, a pesar de ser muy sabio y rico según la opinión del mundo, fue sabio en su juventud, cuando escribió proverbios, pero aunque siguió siendo rico, perdió sabiduría en Dios a su vejez, y se desvió del camino, por eso escribe Eclesiastés.

Esta es la clave, ser como Salomón en su juventud, pero o ser como el en su vejez, no dejar que el mundo te atrape, con sus placeres y sus medidas.

 

Vamos a alcanzar la promesa de 3 veces, pero no dejaremos de persistir en Dios, a veces las victorias y el reconocimiento, nos hacen perder la perspectiva, que esto no nos pase cuando vayamos por 1 ó por 2, ni por 3, No perdamos la visión. Todo se trata del Reino, y de todos, no solo de nosotros.

 

Hay 3 espíritus contra las 3 promesas del Señor,: Pobreza, enfermedad y autocompasión, debemos de ver esto, Dios quiere darnos también 3 cosas opuestas: Provisión abundante, salud y seguridad.

 

Si no vemos bien y nuestro ojo es malo, todo nuestro cuerpo es malo, si es bueno estamos llenos de luz.

 

Bendiciones

Hugo Oberti