La Oración
Estamos muy empeñados en fortalecer nuestro tiempo de oración, por lo necesario que es la relación personal con Dios en la vida de cada uno de nosotros.
Parece mentira que en un centro apostólico se tenga que hablar de la oración.
Creo que sin esta relación podemos saber mucho de la palabra y tener revelación de los nuevos tiempos para la iglesia del Señor, pero no habrá una vida plena en nosotros y llena de felicidad.
Hace 2 días meditaba sobre la felicidad y la alegría, y aunque las dos pueden estar juntos, no siempre lo están, y entendí que la alegría es un momento momentáneo, pero la felicidad es un estado permanente que se consigue con una verdadera y profunda comunión con Dios y ya que esto es lo que buscamos, ser felices, entonces debemos de incrementar nuestro tiempo de oración personal y coorporativa.
Este lugar está abierto desde las 7:00 a.m. para orar, los martes y jueves será corporativo y los otros días de la semana lunes, miércoles y viernes serán personales, los hermanos pueden venir y buscar su lugar personal para encontrarse con Dios en oración.
La frase trillada que usa el normal de los cristianos es: te voy a tener en mis oraciones, algo amable, para darle ánimos a una persona que está en dificultad, pero creo que no nos hemos conectado con el poder de la oración.
La oración es la licencia terrenal, para intervenir en el ámbito celestial.
El propósito de Dios es que el hombre señoree sobre la tierra, lo dijo desde el génesis. Y todo lo que Dios es y lo que El tiene puede ser revivido en oración, por lo tanto lo que necesitamos para cumplir nuestro propósito en la tierra, puede ser recibido a través de la oración.
Pero siempre hemos dicho, simplemente, orar es conversar con Dios y yo lo he enseñado, pero hoy entiendo que hay ciertos principios que debemos conocer acerca de la oración, no como alguien legalista, ni como una fórmula, sino con el espíritu, la actitud adecuada para que nuestras oraciones sean escuchadas.
Es un arte, para que no le suene religioso, y es algo que debe ser cultivado y ser parte de nuestra vida diaria.
Para los ateos es una ivención humana para escapar de los temores, frustraciones y ansiedades del hombre, es solo para calmar la mente y no es escuchar por nadie ni afecta los sucesos del mundo natural.
Algunos cristianos la practican sin tener en realidad evidencia de resultados tangibles, o algunos han visto resultados sobrenaturales, pero han dejado la práctica ahora y evitan participar en estas reuniones, porque en realidad no tiene mucha fe que tendrá resultados.
Seamos más honestos todavía, y muchos de los aquí presentes, tiene una desilución silenciosa y consideran un ritual a la oración.
Pero los profetas, David, Abraham, José, Daniel y por supuesto Jesús lo practicaron con un verdadeo compromiso de ser parte de sus vidas en la tierra, y el impacto que tuvieron la oraciones de ellos en sus vidas y en las circunstancias alrededor de su generación son innegables, a pesar de enfrentar circunstancias y situaciones muy complicadas.
En definitiva, no importa lo que usted piense sobre la oración, esta funciona.
Entonces la pregunta para nosotros no es si funciona o no funciona, la pregunta es si la entendemos verdaderamente.
Así que vamos a enfrentar el escepticismo en nuestras vidas, para actuar en este poder que realmente cambiará la tierra con la intervención del cielo a causa de la oración.
Pero a pesar de todo esto debemos de reconocer que tratamos de evitar invertir tiempo en la oración, de hecho las reuniones de oración son las menos concurridas de la congregación. ¿Por qué? ¿Por qué evitamos la oración? De hecho hemos orado algunos por un tiempo y como no tenemos resultados, nos alejamos.
Pero lo cierto es que si debo de dar alguna definición de la oración diaria: es la primera forma que nos lleva a una relación con el Padre Celestial.
Veamos a nuestro modelo a seguir, como mantenía su relación con su Padre, de hecho el decía que todo lo que el hacía, era porque su Padre se lo pedía, era uno con El, primero era eso antes que la misma gente, Por supuesto el anhelo de su Padre es tener relación con la gente, entonces sera también el anhelo de su hijo, pero para poder tener este anhelo y que sea de Dios, primero tenía que tener una relación con su Padre.
Mire esto en Mateo 14: 22-23
22 Enseguida hizo que los discípulos subieran a la barca y fueran delante de El a la otra orilla, mientras El despedía a la multitud. 23 Después de despedir a la multitud, subió al monte a solas para orar; y al anochecer, estaba allí solo.
Jesús acaba de hacer un milagro impresionante, le da de comer a 5000 personas, y a renglón seguido no se queda con las personas, y no siquiera con los discípulos, la fama lo podía desviar, así que despied a los discípulos, despide a la gente y se vuelve a quedar solo por mucho tiempo en comunión con su Padre, para volver a cargarse de esta relación.
Juan describe esta situación un poco más interesante.
Juan 6: 15 Por lo que Jesús, dándose cuenta de que iban a venir y llevárselo por la fuerza para hacerle rey, se retiró otra vez al monte El solo.
Que tremendo, Jesús sabía que lo iban a hacer famoso y eso no es lo que quería El ciertamente, porque el no venía para ser famoso, sino para abrir el camino para que la humanidad se acerque a Dios, más que a los mismos beneficios, si El accedía a eso, los estaba desviando del camino, lo seguirían por los beneficios, y no por el reino, el reino tiene sus beneficios indudablemente, pero primero es ubicar el corazón en el Reino y por añadidura los beneficios.
Los planes de la multitud no cambiaron su objetivo, tenía que reenfocarse y eso solo era con Dios, no es la agenda de los admiradores, es la agenda de Dios.
Inclusive en los momentos más duros, antes de ser entregado, a pesar de que sabía lo que tenía que sufrir, era difícil soportarlo en la propia carne, entonces ora y les pide a los discípulos que lo acompañen, pero ellos no pueden y se quedan dormidos, lo dejaron solo, necesitaba de las fuerzas de su Padre.
Pero Jesús ya lo sabía:
Lo dice en Juan 16:29 Sus discípulos le dijeron*: He aquí que ahora hablas claramente y no usas lenguaje figurado. 30 Ahora entendemos que tú sabes todas las cosas, y no necesitas que nadie te pregunte; por esto creemos que tú viniste de Dios. 31 Jesús les respondió: ¿Ahora creéis? 32 Mirad, la hora viene, y ya ha llegado, en que seréis esparcidos, cada uno por su lado, y me dejaréis solo; y sin embargo no estoy solo, porque el Padre está conmigo.
Que declaraciones, ellos le decían que después de ver y oír tantas cosas de Jesús, ahora creían, claro ver para creer, por eso les dice ¡Ahora creen!
Como si dijera, creen por lo que ha visto, pero cuando las cosas se pongan difíciles, y ya no vean los milagros, ¿van a seguir creyendo? No cada uno se irá por su lado. Saben que me quedará, solo la comunión con mi Padre.
Y así fue, cuando fue crucificado, aún cuando sudaba sangre en Getsemaní antes de ser apresado se quedaron dormidos, no pudieron orar con El. Y cuando estuvo en la cruz, hasta su Padre lo dejó, hay muchas explicaciones para esto, quizá la más fuerte es que tenía que morir como ser humano, para luego resucitar, pero esto fue lo que más le dolió, no que lo traicionaran, ni que lo dejaran solo, que Su Padre lo dejara solo.
¡Porque me has abandonado!
Cuidamos tanto nuestra reputación, y cometemos tantos errores que no hay como cuidar la reputación, en definitiva, no importa la reputación, porque necesito saber que El está conmigo, y aunque el mundo me juzgue, yo se que El está conmigo, así que no deje de orar, pase tiempo con su Padre, para que comprenda sus propósitos, la reunión es importante, pero no suple su comunión personal como sacerdote con Dios, esta relación lo sostendrá.
Mire lo que pasó con los discípulos: Ellos cuando se levantaban lo buscaban y no lo encontraban, pero ya sabían que estaba orando, Jesús pasaba horas en la presencia de Dios y luego en minutos hacía milagros, sanaba enfermos, daba vista a los ciegos, sacaba demonios, en minutos hacía cosas extraordinarias, pero era el resultado de horas de oración.
¿Le dice algo esto? A mi si, nosotros debemos hacer cosas como Jesús, aún mayores, pero debemos seguir su camino, comunión con Dios en oración, y bastante tiempo, si somos sinceros, nosotros oramos 5 minutos y hacemos trabajo 10 horas, seguramente nos volveríamos más felices y mas prácticos cultivando bastante tiempo de oración.
Y Pedro y Juan se preguntaban donde estaría Jesús, Pedro sabía que estaba orando, y que esto le traía resultados increíbles de hecho lo vio una vez transfigurarse, pero no podía contar nada, Jesús se lo había pedido.
Pero quiero que vea que El oraba diferente, el como los discípulos eran hebreos y habían aprendido a orar en las sinagogas, pero este tipo de oración era diferente, por eso le dicen, enséñanos a orar, y aquí está lo que llamamos el Padre Nuestro, que es un asunto más de principios que debemos de seguir, en ese modelo, más que de repetir palabras.
