Discipulado

 

 

Hasta hoy hemos experimentado el deseo de establecer una relación más cercana con nuestros discípulos, una relación de familia, cual es el modelo apostólico que hemos recibido del Señor.

 

Pero ¿Qué hacer con mi discípulo además de compartir con él, sus necesidades?

Veamos en

 

Mateo 28: 19-20

 

“Haced discípulos a todas las naciones…. Enseñándoles que guarden  todas las cosas que os he mandado”

 

En otras palabras hay que ENSEÑAR a los discípulos, ¿enseñar qué? Enseñar a guardar todas las cosas!  o lo que es lo mismo enseñar a obedecer los mandamientos, no sólo aprenderlos, sino obedecerlos, la mayoría de la gente en la iglesia actualmente son como LOROS, repiten cosas, enseñan cosas que no hacen, por eso no son sal de la tierra, por eso no son luz, tienen la sal  pero no salan ni alumbran. Es igual que los fariseos. Enseñan pero no hacen, se hacen maestros de otros pero no cumplen.

 

Pero usted dirá:

¡¡¡es imposible obedecer todo!!!

 

Para el hombre si, pero no para Dios. Pero la forma de la enseñanza a obedecer no cambia.

 

Mateo 10: 25-27.

 

Estamos en una tarea imposible para los hombres, pero posible para Dios, por eso no debemos de tener temor al decir algo que nos parezca muy difícil o muy duro, eso hizo el Señor, no nos dijo que fuera fácil, sino que debemos proclamarlo, así fue como El trajo una transformación al planeta.” todas las cosas son posibles para Dios”

 

¿Qué deben de ver ellos en nosotros?

 

Mateo 5:16

 

Deben de ver la luz, a través de la obediencia a Dios, esto le dará gloria a Dios, y no a nosotros.

 

En otras palabras, Más que hacer buenas obras, y solo quedar bien, lo que Dios espera es obediencia, la gente suele suplir la obediencia con actos de bondad.  Es a veces más fácil hacer algo bueno, que obedecer a Dios.

 

Aunque las buenas obras son el producto de la obediencia, son en segundo lugar, no en el primero.

 

¿Cuál será entonces la enseñanza que debo de tener?

 

Le vamos a dar una guía que comenzaremos hoy, así que anote.

 

Pero ojo aquí, para que la enseñanza sea efectiva, debe de estar en su corazón darle la gloria a Dios, eso producirá un nivel de autoridad espiritual para poder  “enseñanza a guardar los que se estudia”

 

Para esto debemos de ver el Espíritu con que Jesús y su Padre, pusieron las enseñanzas, cuál era su motivación. Y hay una motivación de Dios en cada enseñanza que vamos a ver, y esa es la que hemos buscado, para de esta manera, glorificar a Dios.

 

Cuando nosotros logremos ver que nuestros discípulos avancen a darle gloria a Dios obedeciendo los mandamientos, entonces habremos logrado un discípulo listo para hacer otro discípulo. Ya que la gente verá los frutos en las vidas de las personas.

 

Entonces volvamos a  estos dos aspectos: Enseñanza y obediencia, que es el mandato del Señor. ¿Porqué esto? Porqué esto es lo que da la gloria a Dios.

 

Mateo 5:16

 

Lo que dice estos versículos es que el final de la obediencia es darle la gloria a Dios, la razón de hacer las cosas bien, la razón de este modelo, es glorificar a Dios, no a nosotros mismos, eso fue lo que hizo nuestro modelo, nuestro Señor Jesucristo.

 

Entonces esta debe de ser la motivación de nuestra enseñanza, darle la gloria a Dios.

 

¿Por qué le digo esto? Porqué con este corazón, veremos siempre la revelación cuando leamos la Biblia, veremos lo que está atrás de cada mandamiento, la motivación de Dios al crearlos, eso fue lo que hizo Jesús al obedecer los mandamientos, glorificar a Dios. Por eso es que Jesús nos manda a enseñar a glorificar a Dios, por eso le dijimos en una reunión pasada que nuestra más grande motivación, es enseñar a poner a Dios en primer lugar. Esto nos hará ver la gloria de Dios en este lugar, sin salirnos del camino correcto.

 

Antes de entrar en la primera enseñanza, debemos de saber que Jesús, no le pide a la gente que por favor obedezca los mandamientos, sino que le plantea a la gente sus exigencias. Puede ser que en la iglesia se haya suavizado el lenguaje para hacerlo más fácil, de una exigencia a un por favor.

 

Pero Jesús exigió obediencia, no la sugirió, sino que la exigió. Así que no vamos a ser falsos, ni superficiales en nuestra enseñanza a obedecer, si hacemos lo contrario, estaríamos haciendo algo diferente a lo que hizo nuestro Señor. Por eso vemos expresiones  como “apártate de mi Satanás  a Pedro, generación de víboras, sepulcros blanqueados, etc. Mateo 23, y Mateo 7:11, Juan 6:54, 60 y 66 entre otros.

 

¿Por qué exigió?

 

Para crear un pueblo que glorifique a Dios, produciendo frutos. Mateo 21:43

 

Por eso el centro de estas enseñanzas, que serán alrededor de 50, será siempre buscar el ” significado y la motivación” de Dios en de cada una de ellas. Trataremos de apegarnos a sus propias palabras, para no entrar en cambiar el significado de los textos.

 

Pero a pesar de exigir, Él no nos envió a pelear físicamente, con una espada como vimos en un reportaje de un pastor los días pasados, Juan 16:2. Su reino se manifiesta por la verdad y por el amor, no por la fuerza, por el poder de Dios. Nosotros no matamos, morimos, Mateo 8:34, Juan 18:36.

 

Puede ser que en este disculpado, usted y este ministerio, vaya a ser más perseguido, pero esto significaría que se cumple la escritura. Juan 15:20. Mateo 10:25.

 

Nosotros no estamos para infundir terror, sino enseñanza, pero la verdadera, la que dicen los evangelios, casi que literalmente, nuestro objetivo es enseñar a obedecer para glorificar a Dios, eso hará de las personas libres y con gozo.

 

Eso es lo que haremos con los discípulos: enseñar a obedecer. Vamos a seguir las pisadas de Jesús. Juan 8:26.