1.16 La Carrera
La vida en Cristo se asemeja a una carrera y este entendimiento, nos da la esperanza del futuro y las fuerzas para seguir.
Hay un entrenamiento que demanda un esfuerzo para prepararse para la carrera, solo este entrenamiento bien corrido nos va a levar a la victoria, y requiere 3 cosas:
1.- Disciplina
2.- Persistencia
3.- Enfoque en la meta.
Hebreos 12:1
“Por lo tanto, nosotros también teniendo en derredor, nuestro tan grande nube de testigos….”
La referencia que hace el escritor es de un estadio romano, en forma de herradura, donde el pueblo se reunía ver a los participantes y los animaba, aunque los que participaban no veían con claridad el público, sentía y escuchaba sus voces.
Entonces la idea es terminar esta carrera con honra y dignidad, a pesar de no ver a los que nos animan, pero sentían en su interior su aliento, estos son los muchos cristianos que fueron aprobados por Dios, por su fe, y que nos animan a seguir esta carrera, no podemos ver sus rostros, pero podemos escuchar sus voces en los relatos de la palabra que nos debe empujar a seguir en medio de toda oposición.
Hay algunos de ellos con cuales nos podemos identificar, gente con las mismas fortalezas y debilidades nuestras, que enfrentó problemas, tribulaciones y venció, esto es lo que nos debe alentar en este camino.
Esta gente ve desde una perspectiva diferente, ya están en la presencia del Señor y saben bien las cosas que tienen importancia en nuestra vida, como se debe dar gloria a Jesucristo.
Por eso sigue: “….despojémonos de todo peso que nos estorba” En otras palabras, hay pesos, cosas extras con las cuales queremos seguir que están de más y nos dificulta la carrera.
Veamos lo que nuestro Señor Jesucristo, enseñó a sus discípulos sobre la necesidad de estar alertas con estos pesos que se nos quieren pegar en la vida.
Lucas 21:34
“estad alerta, no sea que vuestro corazón se cargue con disipación y embriaguez, y con las preocupaciones de la vida, y aquel día venga súbitamente sobre vosotros como un lazo”
Bueno hablaba de una situación que vino sobre el pueblo judío en los años 70 donde fueron destruidos por los Romanos y arrasados. Dice “estad alertas” porque la vida cristiana no puede vivirse distraído, pues se puede fracasar a pesar de tener las mejores intenciones, si no estamos alertas.
No está hablando de cosas difíciles o extrañas que nos ocurren, sino de cosas que fácilmente ocurren, por eso es que debemos estar “alertas”, especialmente al comienzo de la vida cristiana, no es difícil pecar, es fácil ceder a la tentación, por eso debemos de no estar confiados y vivir descuidados, hay cosas que nos distraen.
Y no nos habla de nada específico, pues cada uno tiene sus propias debilidades y tentaciones, así como no somos iguales, tampoco somos iguales en tentaciones, pero existen de diferentes tipos, lo que tenemos que hacer es identificarlas y huir de ellas, no te puedes comparar con nadie.
Así como en las carreras, si somos inmaduros y comparamos nuestra carrera con otros, entonces estamos distraídos y podemos perder, no vas a ser evaluado por comparaciones con otras carreras, sino con la tuya, si te pones a juzgar, te metes en problemas, puedes ayudar y empujar, puedes alentar, aconsejar, pero no te puedes poner a juzgar, pues entonces dejas de ver como corres tu y te pones a ver como corre el de al lado.
Entonces el asunto se trata de entender que es lo que nos detiene a nosotros, que nos enreda.
Efesios 4:22-23
“Que en cuanto a vuestra anterior manera de vivir, os despojéis del viejo hombre que se corrompe según los deseos engañosos y que seáis renovados en el espíritu de vuestra mente y os vistáis del nuevo hombre, el cual, en la semejanza de Dios, ha sido creado en la justicia y santidad de la verdad”
Hay un viejo hombre, que se dejaba distraer por cualquier cosa, este debe de irse y vestirnos del nuevo, que sigue la carrera en santidad y verdad.
“…y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él, sufrió la cruz, menospreciando el oprobio y se sentó a la diestra del trono de Dios. Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores, contra si mismo para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar”
El escritor sabía que esta carrera no era fácil, por eso nos dice que nuestra fuerza está en no mirar sino a Jesús, y considerar lo que hizo, menos preciando toda comodidad personal, para que nosotros podemos tener la oportunidad de ganar esta carrera.
Y nos habla de paciencia, de persistencia, porque el sabe que muchas veces estaremos tentados a abandonar la carrera, especialmente cuando te caes, cuando te quieres dar por vencido, la carrera significa presión, cansancio y cuando estas cosas vienen, tendemos a aflojar.
Pero cada cosa que se dice en la palabra tiene sentido, el autor no les dice: “corran” les dice “corramos” es decir como un equipo, cada quien tiene su andarivel, y en definitiva en esta carrera, no se trata de quien llega primero, sino de que todos lleguen.
Y la carrera está “por delante” es mirando al futuro al lugar donde somos destinados, no es que escojamos la carrera, la escogió Dios de antemano y nos toca a nosotros descubrir el propósito y meternos en esta carrera, solo esto nos va a hacer feliz, hacer lo que fuimos destinados a hacer y terminar la carrera.
Pero tu puedes escoger, correr y como correr, seguir adelante o desviarnos, nosotros escogemos.
Y lo que pasa es que esta carrera es una carrera de fondo no de velocidad, por eso muchos se entusiasman y a la mitad se distraen, solo los enfocados en la meta terminan bien.
Al trayecto se le llama “crecimiento espiritual”.
Corramos bien y no nos desenfoquemos, Dios cuenta con nosotros.
Bendiciones
Hugo Oberti
