El Espíritu Santo, el poder en El Reino
Juan 4:14
mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.
El Señor usa una parábola una vez más para enseñarnos lo que sería el Espíritu Santo en la vida de todos los que lo aceptan a El como el camino para llegar al Padre y a vivir en Su Reino.
El estaba con sed natural, pues estaba cansado del camino, y se acerca a este pozo a beber, esperando que alguien que tuviera como sacar agua lo hiciera y le diera de beber, no sabemos si bebió o no, pero vemos a una mujer samaritana, a la que le pide agua, pero a la que El también le ofrece agua, una era el agua natural que calmaría la sed momentáneamente, pero la otra (El Espíritu Santo) era agua que le daría una capacidad de no tener sed jamás.
Juan 4:23-24
Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.
Luego de que Jesús le demostrara su autoridad diciéndole cosas a la mujer de su vida personal, el Señor le habla de una nueva etapa que estaba presente con su venida a la tierra, y era la etapa en que muchos serían salvos, no solo el pueblo judío, sino que El levantaría “verdaderos adoradores” y dice que estos adorarán al Padre en “espíritu, y verdad”, aquí usa la palabra espíritu con minúscula, para decirnos que se trata del espíritu del hombre, y luego nos da una respuesta clara de la importancia de esta nueva etapa.
Dice Dios es Espíritu. (Con mayúscula), por eso no se lo puede adorar de otra forma que en espíritu.
En otras palabras si quieres conectarte con el Padre, es imposible hacerlo en otra forma que de espíritu a Espíritu.
Es decir ahora tendrías la posibilidad de beber constantemente agua fresca, que da vida, porque el agua dice que El nos dará. Será una “fuente”, es decir un manantial, que corre constantemente en este pozo, si tomamos de esta agua estaremos en constante comunicación con nuestro Padre Celestial, conoceremos al Padre, porque esta es la vida eterna, que conozcamos al Padre, y entonces entraremos en el Reino de Dios y disfrutaremos de sus beneficios.
Por eso dice también el apóstol Pablo en Efesios 2:18-19
Porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre. Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,
Hablando de el pueblo judío, y de los gentiles, dice que los dos pueblos, por medio de nuestro Señor Jesucristo, tenemos ahora un mismo Espíritu Santo, para llegar al Padre, y ya no somos extranjeros en el Reino de el Padre, sino ciudadanos y miembros de la familia de Dios.
Efesios 2:20-22
Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.
¿Cómo podemos ser ciudadanos del Reino? por el Espíritu Santo, y luego pone el fundamento de su pueblo, apóstoles y profetas para crecer como un edificio sólido, y una morada adecuada para Dios en el Espíritu.
Ahora si el Reino manifestado en nosotros por el Espíritu Santo, nos hace ciudadanos de ese Reino, con el mismo Dios en nuestro interior, para dirigirnos y darnos sus instrucciones.
Entonces este Reino ya está en la tierra y todos los habitantes de la tierra que tienen al Rey a través del Espíritu Santo, tienen la capacidad de influenciar a este mundo con este Reino.
Ahora tenemos acceso a este Reino invisible que es el Reino de Dios, para traerlo a la tierra, estamos ahora “conectados” nuevamente, inclusive podemos afectar este mundo invisible, porque tenemos acceso a El, si obramos por supuesto de acuerdo a la perfecta voluntad del Padre, por eso dice el Señor:
Mateo 18:18-19
De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.
Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.
Evidentemente tenemos una capacidad para influenciar la tierra y también el mundo invivible, a través de actuar conforme la voluntad del Padre.
Entonces podemos concluir que tenemos la capacidad mediante el Espíritu Santo, para transformar toda situación, si actuamos en ese poder.
Mire lo que dijo el Señor:
Lucas 24:49
He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.
El Señor les está prometiendo a sus discípulos que les enviará “poder
de lo alto” refiriéndose al Espíritu Santo que vendría sobre ellos.
Y ese poder vino en forma de lenguas de fuego a través del Espíritu Santo.
¿Pero poder para qué?
Poder sobre todo para predicar el evangelio del reino, avanzando en medio de toda persecución y oposición.
Necesitaban poder, para vencer todo temor, ni tu ni yo debemos tener temor de nada ni de nadie, el temor nos hará vivir con una mentalidad pequeña y corta de alcance, con unos estándares diferentes del Reino.
En el temor, no hay autoridad, ni poder de ninguna clase, si permitimos que esto suceda entonces estaremos negando la efectividad del poder del Espíritu Santo.
Por eso dice Pablo, que El no nos ha dado espíritu de cobardía, sino de poder amor y dominio propio.
2 Timoteo 1:7
Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
Ninguna circunstancia nos va a liquidar, el Rey está con nosotros para darnos poder para no temer y además tener dominio propio, para no permitir que pensamientos equivocados inunden nuestra mente.
Esto va a pasar, así que tú y yo podemos pasar la tormenta actuando muertos de miedo y después decir gracias a Dios salí del problema, o puedo decir en el comienzo del problema, gracias por la solución que ya tengo y actuar confiado, eso es lo que se llama fe.
Veamos cómo El entregó ese poder:
Efesios 4:11 dice acerca de las funciones repartidas para afectar el Reino de las tinieblas: Apóstoles profetas, evangelistas, pastores y maestros.
Pero en otra parte la biblia nos habla de los dones o facultades para administrar la tierra con la cultura del Reino, veremos estos dones desde la perspectiva del evangelio del Reino.
1 Corintios 12:7
Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.
Entonces El reparte estos dones como El quiere, lo que nos toca saber a nosotros es que don tenemos, y en otra parte dice Pablo que anhelemos alguno de ellos, como el de profecía.
Es importante entonces para desarrollarnos efectivamente en el Reino que sepamos cual es nuestro don, la mayoría de las iglesias enseña sobre los dones, pero nadie sabe cuál es su don, debemos de preguntarle al Espíritu Santo cual es nuestro don,
Por ejemplo si usted me pregunta a mí, ¿Cuáles son mis dones? yo le diría: Lenguas, interpretación de lenguas, profecía, palabra de sabiduría y le diría que soy un apóstol.
Entonces yo debo de moverme en estos dones para edificación de la iglesia.
Yo le pregunto: ¿Quién tiene don de lenguas? ¿Lo usa? No, bueno Dios se lo dio para que lo use.
Bueno sigamos adelante: veamos algunos de estos dones:
Quiero comenzar por el de hacer milagros: hacer milagros es hacer algo sobrenatural, y nosotros deberíamos de vivir así, sobrenaturalmente, pues como nos decía El Señor, tenemos acceso al mundo sobrenatural, esto debería de ser lo natural en nosotros, como ciudadanos del Reino.
Pero me encontré con una definición interesante de milagros, y es que la palabra griega para definir milagros, es la palabra “dunamis”, la misma palabra usada por el Señor, cuando define el poder que recibiría todo el mundo que recibiera a El como salvador.
Esto cambia mi perspectiva de lo que es un milagro, normalmente lo asociamos con la sanidad sobrenatural o un hecho espectacular como que aparezcan cosas de la nada, y es verdad esto es un milagro, pero hay cosas sobrenaturales que se viven a diario y que no las reconocemos como milagros, pero lo son.
Si lo hiciéramos así, entonces viviríamos de esta manera, con el poder para hacer que todo lo natural fuera transformado.
Si adoptamos esta forma de pensar, veremos que siempre hay una ventana abierta desde el reino de los cielos, para intervenir en nuestras situaciones de una manera extraordinaria, porque tenemos acceso a ese mundo sobrenatural.
Por eso dice: buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia y todas estas cosas os serán añadidas, y antes hace referencia a las aves del cielo, a los lirios del campo.
¿Qué es en realidad lo que El Señor quería decir con esto de las aves y los lirios?
Mira las aves, ellas viven en su entorno, y no les falta nada porque están conectadas a su medio ambiente: El aire, este medio le da lo que necesita para moverse sin problemas.
Mira los lirios, a ellos no les falta nada para vestirse elegantemente, pues ellos están conectados a su medio ambiente la tierra.
Entonces conéctate a tu medio ambiente el Reino de los Cielos y no te preocupes del resto, la provisión te buscará, está en ese medio.
¿Cuántos han experimentado milagros aquí?
Yo creo que todos, en alguna manera
Dios sigue vivo, y seguirá obrando a través tuyo sobrenaturalmente, en el Reino tú te conectas por el Espíritu Santo, actúas con autoridad y recibes la provisión desde la ventana abierta para tu provisión.
Entonces hay una diversidad de dones, pero con un solo propósito servir al pueblo del Señor, busquemos nuestros dones y veamos como servir para transformar la tierra a la imagen del cielo.
Sigamos con otro don desde la perspectiva del Reino:
Palabra de sabiduría:
Es una revelación sobrenatural de la voluntad de Dios para su Reino.
Qué hacer en situaciones difíciles
Hay una sabiduría natural que se puede obtener por el estudio de la palabra que no es mala, es también necesaria. Dios le dijo a Josué que la tuviera.
Josué 1:8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.
Esta es la sabiduría que se obtiene por el estudio de la palabra, y no es mala, pero no es el don de Palabra de Sabiduría, este don nos capacita para actuar en forma correcta en las decisiones que tenemos que tomar en la vida diaria.
Por ejemplo:
Hechos 13:1
Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Níger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo. Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.
El Espíritu Santo les da sabiduría a estos apóstoles de escoger a quien deberían enviar, no basados en el curriculum que tenían sino en base a la instrucción de el Padre
Esta palabra es necesaria en el Reino, pues sin ella no hay dirección del cielo, sino solo una aplicación fría de una norma basada en el estudio humano y la lógica del hombre.
Nuestro Señor con la enfermedad de Lázaro, El no fue a sanarlo inmediatamente, aunque aparentemente estaba rompiendo el 2do, mandamiento, amar a su prójimo.
O cuando sorprendió varias veces con su comportamiento a los fariseos legalistas, recogiendo espigas en el sábado, o sanando enfermos en sábado, o no lavándose las manos al comer, o no ayunando cuando otros lo hacían, comiendo con los pecadores, y andando con samaritanos. El se movió en sabiduría del cielo, superior a la sabiduría del hombre y al entendimiento humano, aún de la ley.
Veamos otro don espiritual a la par para no confundirnos:
La palabra de Ciencia:
“A otro, palabra de ciencia por el mismo espíritu”
La palabra de Ciencia es diferente a la palabra de sabiduría:
Romanos 2:17-20
He aquí, tú tienes el sobrenombre de judío, y te apoyas en la ley, y te glorías en Dios, y conoces su voluntad, e instruido por la ley apruebas lo mejor, y confías en que eres guía de los ciegos, luz de los que están en tinieblas, instructor de los indoctos, maestro de niños, que tienes en la ley la forma de la ciencia y de la verdad.
El apóstol Pablo está haciendo un llamado de atención a los fariseos que se basaban en el conocimiento de ley para justificarse, pero la rompían aunque la cumplían en muchos aspectos por no conocer el Espíritu del Padre creador de la ley.
Les dice: conoces la voluntad de Dios, y crees que eres guía de ciegos y maestro de niños, que miras a la ley como ciencia y verdad, pero en realidad no conoces nada.
Romanos 2:21 – 24
Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se ha de hurtar, ¿hurtas?Tú, que dices que no se ha ¿cometes sacrilegio? Tú que te jactas de la ley, ¿con infracción de la ley deshonras a Dios? Porque como está escrito, el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros.
En realidad no conocían la forma de cumplir con la ley porque no tenían el espíritu correcto. Pensaban en una ciencia basada en la palabra pero era una ciencia incorrecta.
El don de ciencia que habla Pablo es un don espiritual que te permite conocer cosas y aplicarlas para el crecimiento del Reino, no es conocer la palabra para decir que tienes ciencia y luego no la cumplas y te jactes de ella.
La palabra para ciencia es la palabra griega gnosis, que implica conocimiento espiritual, de hecho en toda la biblia, no hay el concepto moderno de la ciencia como lo tenemos hoy, el que se obtiene por la investigación de los detalles de la naturaleza u otros tipos de estudios, tales como el comportamiento del hombre, o la psicología.
Veamos algunos ejemplos de don de ciencia en nuestro Señor:
Juan 4:17
Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.
Nuestro Señor, le demostró a esta mujer una palabra de ciencia, un conocimiento obtenido por revelación del Padre, para hacerle entender que todos podía conectarse con el gobierno celestial.
Juan 4:21
Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.
No fue para asombrarla con su conocimiento, sino para demostrarle su autoridad y entonces poder decirle que esta era la hora que el Reino se había acercado a todo aquél que recibiera el Espíritu de Dios.
Para diferenciar la palabra de ciencia de la palabra de sabiduría, diremos que la ciencia me permite conocer lo secreto de Dios y la de sabiduría actuar en esa instrucción, por eso el profeta y el apóstol deben de actuar juntos, el uno para escuchar el otro para ejecutar
Agabo, era un profeta que conoció la hambruna que había de venir y la declaró Hechos 11: 27-30
Juan vio las condiciones de 7 iglesias de Asia, Apocalipsis 1, 2 y 3.
La sabiduría sería la aplicación a esta indicación del conocimiento.
Entonces para concluir, la palabra de ciencia, tiene que ir acompañada de la palabra de sabiduría para su aplicación práctica y la extensión del Reino, y además la palabra de ciencia nos da la revelación de la norma adecuada para cumplir la ley. Puede ser que sea justo a los ojos de los hombres pero no a los ojos de Dios y para la extensión del Reino.
¿Comprendemos porque somos un cuerpo y debemos movernos por los dones?
Veamos el don de FE:
Este don no es lo mismo que la fe que habla hebreos, que dice que sin fe es imposible agradar a Dios. Esta es la fe que necesitamos para perdón de nuestros pecados, nadie por un razonamiento lógico y por una oración automática puede recibir el perdón, solo se recibe por fe.
El don de fe, es el que aplica los principios del Reino en toda situación en medio de la opinión del mundo.
Es una autorización especial recibida para conocer un resultado que se dará para los propósitos del Reino.
Es la que ve el resultado, lo declara y actúa. Es moverse sin los recursos y creer que El suplirá lo que se necesita para cumplirlo, esto es lo que pasó en:
Hechos 3:1 – 8
Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración. Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo. Este, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna. Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos. Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo. Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos; y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios.
Usted puede tener el don de fe, pero si no ejercita, se pierde la sensibilidad a los sentidos espirituales, por eso el reino no avanza, porque unos pocos se mueven en fe, cuando hay muchos que deben de levantarse a inyectara esta fe a los hermanos.
El don de sanidad.
Esto es sobrenatural, no hay medio humano de por medio.
Mateo 4:23
Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
Hay otro tipo de enfermedades que pueden ser tratadas sobrenaturalmente, el miedo, la soledad, la depresión.
No puede desearlo todo el mundo, sino que es dado por Dios de acuerdo a lo que el quiere.
Yo lo quiero, quiero la manifestación del Reino y la gente enferma sana, y oro con fe por los enfermos, pero este don se lo da El a quien El quiere.
De nuestro Señor Jesucristo, ya sabemos muchas sanidades, así que repetirlas sería ocioso.
Pero veamos a los apóstoles:
Hechos 9: 32-35
9:32 Aconteció que Pedro, visitando a todos, vino también a los santos que habitaban en Lida. Y halló allí a uno que se llamaba Eneas, que hacía ocho años que estaba en cama, pues era paralítico. Y le dijo Pedro: Eneas, Jesucristo te sana; levántate, y haz tu cama. Y en seguida se levantó. Y le vieron todos los que habitaban en Lida y en Sarón, los cuales se convirtieron al Señor.
Ellos también manifestaron el Reino con poder por el Espíritu Santo, y por el donde milagros.
Bendiciones
Hugo Oberti
