REPORTE DE ARGENTINA
Queridos hermanos:
Queremos agradecer a ustedes por su disposición en caminar “juntos” en este viaje que emprendimos siguiendo los tiempos de Dios. Gracias por su compañía y decisión que nos llevará a todos a nuestro destino, en las esferas de dominio asignadas por El Padre a cada uno en forma personal y también en forma corporativa para afectar nuestras naciones.
Es nuestra responsabilidad hacer un reporte de nuestro último viaje de 8 días a Argentina, y queremos compartir con ustedes lo que Dios hizo en el mismo.
Pero antes necesitamos honrar al hombre que Dios levantó en este tiempo en nuestras vidas para “empujarnos” a nuestro destino, el apóstol Chuck Pierce.
Dios te bendiga abundantemente Chuck, te amamos y te respetamos por todo tu entrega para nuestras vidas y nuestras naciones.
Comenzamos nuestro viaje en la casa de Sión que está ubicada en Buenos Aires, donde nuestro hijo espiritual el profeta Alejandro Velasco lidera, fue un tiempo de sanidad y de restablecer propósitos y dirección, la iglesia fue confrontada con la responsabilidad que tenemos en el Señor para ser agentes de cambios y un “realineamiento” se produjo.
Luego partimos para la región de la Patagonia “Lo último de la tierra” siguiendo una dirección profética de mi esposa Gardenia, y pudimos hacer ciertas labores de Guerra espiritual, descubriendo lugares escondidos en el desierto, donde se habían levantado monumentos para marcar ciudades, adjunto encontrarán uno de ellos, “impresionante”, en medio de la nada, con una estructura muy costosa de concreto, donde se realizaron actos proféticos cancelando toda maldición sobre esta región.
Luego tomamos parte en un congreso llamado “cielos abiertos” donde nuestros anfitriones los pastores “Sacharreta” habían preparado un lugar muy adecuado para la conferencia, y nos encontramos que dentro de los asistentes se encontraban 11 pastores de diferentes ciudades, que querían escuchar de la visión, fue un tiempo de mucha libertad, el espíritu de Dios nos llevó a “danzar” nuevamente con la canción “dance, dance, dance” produciendo una explosión de júbilo en la conferencia, luego impartimos acerca de la necesidad de escuchar la voz del Espíritu y estar dispuestos conforme a la palabra a “romper” odres viejos, y tomamos como referencia la conversación del Señor Jesucristo con los discípulos de Juan el Bautista donde los invita a preparar un nuevo odre para el nuevo vino. Resaltamos el contraste de la personalidad de Juan con la de Jesús, el uno ermitaño y Jesús asistiendo a fiestas y reuniones de bodas. La palabra fue recibida con agrado y al día siguiente compartimos con una nueva congregación hija, que está direccionada por Alejandro Velasco en Rosario, donde compartimos sobre la necesidad de ser una iglesia responsable de lo que Dios nos ha entregado y de nuestro compromiso en “ministrar naciones”, y que no debemos ser gente esperando “el rapto” sino gente con expectativa de dominio, haciendo retroceder al enemigo y que El Señor nos encuentre “trabajando.”
En este lugar ocurrió algo inesperado, el pastor Abel Selaya (de la ciudad de Tucumán), con 8 de sus miembros nos entregaron semillas de todo tipo de lo que se siembra en Argentina, comenzando con una bolsa llena de semillas de mostaza, y un reloj, que en ese momento lo pusieron a “andar” declarando que a partir de entonces se unían a nosotros en los tiempos y manifestando su deseo de alinearse con “esferas globales”.
Fue un momento muy importante, le estamos adjuntando unas fotos de aquello, y surgió la inquietud de preparar una C.A.P. (Convocatoria Apostólica Profética) para el próximo año, el día 25 de Mayo en Tucumán donde fue la “declaración de Independencia de Argentina. Terminamos hablando de la necesidad de mantenernos en santidad para “cruzar” a los tiempos de “cosecha” en la tierra prometida.
Luego regresamos a Buenos Aires, donde nos preparamos para salir al día siguiente a Ecuador.
Gracias por sus oraciones sobre nuestras vidas.
¡Bendiciones!
Hugo Oberti
