Caminando Sobrenaturalmente
La palabra promesa proviene del término griego “epangelia” y significa “aviso para tu información”, un compromiso.
En el caso de las promesas de Dios, es asegurarte de que te viene lo bueno. De manera que en otras palabras lo que Dios desea hacernos entender es que cuando el promete algo pase lo que pase lo cumple.
Dios anhela revelarnos su sobre – naturalidad, Dios anhela que nosotros seamos testigos de su grandeza, Dios anhela que nosotros participemos todo el tiempo de sus maravillas, pero antes es necesario que activemos algunos principios que son muy importantes y entendamos como funciona lo sobrenatural.
Para que se active en nosotros la plenitud de su gran poder.
1. Debemos estar seguros que nuestro Dios es todopoderoso!!!
Éxodo 15:11 “¿Quién como tú, Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnífico en santidad, terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios?”
Jeremías 32: 17 “¡Ah, Señor Jehová!, tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder y con tu brazo extendido. Nada hay que sea difícil para ti”
2. Debemos de vivir por el Espíritu
La Biblia habla de tres clases de hombres:
a.- hombres naturales,
b.- hombres carnales y
c.- hombres espirituales
¿Qué características posee cada uno de ellos?
El hombre natural es aquel que vive apoyado en su intelecto y sus emociones.
Veamos lo que dice la palabra:
La palabra dice que ellos no perciben las cosas del Espíritu, sino por el contrario consideran que ellas son locura.
1 Corintios 2: 14
“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para el son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente”
El hombre carnal es aquel que aunque ha conocido a Dios vive como si nunca lo hubiera conocido.
El hombre carnal es aquel cristiano que no madura y aunque ha oído y ha visto el poder de Dios le cuesta creer y moverse en lo sobrenatural. Vio a Dios hacer cosas grandes en su misma vida, pero hoy no cree.
La diferencia entre el hombre natural y el hombre carnal es que los naturales buscan siempre soluciones basadas en la lógica a sus problemas, y algunas veces las encuentran aunque no permanentemente.
En cambio el carnal, a pesar es el que conoció a Dios y lo vio actuar sobrenaturalmente, pero hoy no cree que haya una solución a sus problemas y vive una vida de altibajos.
Pero el hombre espiritual es aquel que ha aprendido a creer no solo que Dios existe, sino que todo lo que dice es real.
Es aquel que como el apóstol San Pablo ha aprendido a moverse no por vista, sino por fe; en otras palabras es aquel que se mueve no en base a lo que dicen las circunstancias, sino en base a lo que dice Dios, pero ojo, se mueve también aunque algunas veces espera.
Reflexionemos ¿Qué clase de gente somos?
Lo que si debemos saber es que es necesario que nos movamos de posición y comencemos a ser espirituales.
3. Debemos convertirnos en gente obstinada por la sobre- naturalidad de Dios:
Las personas obstinadas son aquellas personas “tercas”, persistentes, capaces de mantener un deseo pase lo que pase.
Una cosa es estrellarnos con un milagro, y otra cosa es procurar siempre ver el milagro.
Ahora, la diferencia entre los que se estrellan con los milagros y los que los procuran es la siguiente:
Los que se estrellan son aquellos que accidentalmente se encontraron con el poder de Dios y no valoran ni cuidan tal privilegio y por eso lo pierden pronto.
Pero aquellos que procuran el poder de Dios lo valoran tanto que no dejan que nada ni nadie los separe de él, y por eso caminan siempre de victoria en victoria y de bendición en bendición.
Solo los obstinados pueden llegar a ver sobrenaturalmente.
Veamos ejemplos de gente obstinada que vivió sobrenatural.
Eliseo (2 Reyes 2: 1-14) Aunque trataron de desanimarlo con comentarios mal intencionados, él siguió a Elías hasta el día de su partida, y esto atrajo una doble porción del Espíritu de Dios en su vida.
Bartimeo (Marcos 10 : 46-52) Aunque quisieron callarlo, él no estaba dispuesto a desaprovechar la que podría ser su única oportunidad para recibir el milagro que había anhelado toda su vida, y gritó mas fuerte. Jesús lo escuchó y lo bendijo con su poder sanador y salvador.
La mujer siro fenicia (Marcos 7: 24-30) La fe de esta mujer fue ampliamente desafiada, sin embargo su obstinación y determinación para recibir su milagro produjeron un gran milagro en la vida de su hija.
Zaqueo (Lucas 19: 1-10) La palabra enseña que este hombre quería ver a Jesús pero por causa de la multitud y de su estatura no le era posible. De manera que tomó la decisión de subirse a un árbol sin importar lo que la gente pudiera decir por causa de su condición social, y aunque había tanta gente alrededor del maestro solo este hombre tuvo el privilegio de atenderlo personalmente en su casa.
La Biblia registra otras historias de personas que estaban dispuestas a hacer lo que fuera necesario con tal de disfrutar del poder de Dios pero no podemos mencionarlas por el tiempo. Sin embargo es necesario que hagamos conciencia del desafío que Dios nos está proponiendo en este tiempo. Hemos dicho que este año es el año de la sobre naturalidad de Dios, pero si queremos ser participes de ella debemos:
1. Convencernos de que el es todo poderoso 2. Dejar de vivir como si fuéramos hombres naturales o carnales y empezar a movernos como espirituales, gente que le cree a Dios. 3. Debemos convertirnos en gente obstinada por la sobre naturalidad de Dios.
Apóstol Hugo Oberti
