TORMENTA DE ORACIÓN

Los tiempos que se viven y que se avecinan, son tiempos difíciles, el planeta y nuestra nación como parte de el mismo, necesita de la iglesia que se levante en guerra contra las huestes de maldad en las regiones celestes!!!

 

Por lo tanto seguiremos usando nuestra más poderosa arma de guerra que es la adoración y la  intersección por nuestro amado país el Ecuador.

 

Todos lo segundos sábados de cada mes, un pueblo se une en diferentes ciudades, en casas, en la calle, en cualquier lugar a adorar y a hacer  del Ecuador un lugar agradable para que la presencia de Dios habite y El mismo traiga un avivamiento sobre la nación, que los hombres no podemos conseguir en nuestras fuerzas ni con nuestras mejores buenas intenciones, solo su Gloria cambia el destino de las naciones.

 

Rujamos como leones contra las fuerzas del mal, hagamos la guerra contra Jezabel, Acab y Mamón, que proponen la idolatría injusticia y traen pobreza a la tierra.

 

¡Que la iglesia se levante al llamado del León de Judá y pelee  la buena batalla!

 

Dios ruge desde el cielo contra la injusticia y la opresión, contra los que rompen los pactos y hacen que almas inocentes se pierdan y las llevan cautivas a la muerte espiritual, haciendo prosélitos.

 

Judá va primero, alabanza va primero, falsa religión y falsa  adoración se quebrantan ante el rugir del León; hay un despertar de la iglesia, se está volviendo violenta y agresiva, confiada, con fe, nosotros somos la “reserva triunfante”‘ somos como iglesia, la voz del León de Judá. .

 

Únete a lo que claman por la ciudad, a los que ampliaron la visión de su propio ministerio por la visión del Reino, comienza  a ver regiones, pueblos, ciudades y naciones.!!! La iglesia se forma en los cultos para la guerra.

 

Necesitamos Un pueblo estable y disciplinado en la búsqueda de Dios, en la adoración y en el estudio de la palabra.

 

Efesios 1: 3 al 6 Declara que hemos sido bendecidos desde antes de la fundación del mundo, es decir ya existe una bendición sobre cada generación que debe de manifestarse en el plano natural en la vida de cada generación, evidentemente algo sucedió en las generaciones pasadas que estas bendiciones no se manifestaron, pero algo tiene que suceder en nuestra generación que debe dejar un legado para nuestro hijos y nietos.

 

Esta es la fe que necesitamos manifestar en medio de la adoración  y poder ver la esperanza del futuro con nuestros ojos espirituales.

 

Únete donde estés, este sábado 11 de Agosto y hagamos una ” tormenta de adoración” que cause destrucción  a las huestes celestiales de maldad.

 

Bendiciones

Hugo Oberti

 

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