ESCUELA DEL REINO 8


MI ADORACIÓN EN EL REINO

 ¿Cuántos saben que la iglesia no ha terminado su obra sobre la tierra?

¿Cuántos aben que nos falta conocer más y obedecer más para cumplir el propósito de Dios sobre la tierra?

Bueno yo estoy de acuerdo con usted por eso el Espíritu Santo sigue aumentando a la iglesia revelación en su palabra para cumplir el propósito de Dios.

 

Siempre el sigue añadiendo a la iglesia revelación, y no podemos quedarnos en una temporada antigua tenemos que estar listos a ser renovados en el Espíritu de nuestra mente, siempre de acuerdo a la palabra de Dios.

El problema de la iglesia es que recibe una revelación y se queda en esa estación, entonces forma una denominación y ya no acepta lo nuevo que necesita para terminar con su propósito.

 

Este mensaje necesita de humildad para ser recibido, porque este mensaje es verdad. ¿Por qué? Porque está sustentado en Su Palabra, y Su Palabra es verdadera y no miente, y es la palabra profética más segura.

El mensaje se llama el evangelio del Reino, creo firmemente que este es el último mensaje que la iglesia debe de predicar antes de que El Señor venga por segunda vez a reinar sobre la tierra.

 

Este mensaje del Reino que estamos predicando, no es un mensaje más, es el verdadero mensaje que nuestro Señor Jesucristo trajo a la tierra.

No hemos predicado el evangelio correcto, hemos predicado de religión, hemos traído a la gente a pertenecer a un grupo religioso diciendo que cada religión es la que tiene la verdad y es la que te salvará de irte al infierno, si perteneces a otra te irás al infierno irremediablemente.

 

Este no fue el mensaje que nuestro Señor Jesucristo trajo a la tierra, El no trajo una religión a la tierra.

El vino a traer un mensaje: El mensaje de que El Reino de Dios se había acercado a los hombres.

En ninguna parte de la Biblia se menciona que las intenciones de Dios fueron traer una religión, sin embrago en toda la Biblia se habla de una Reino:

 

Se habla de: un REY, SU TERRITORIO, Y SU FAMILIA REAL.

Repito, este es el mensaje central del evangelio:

 

Un REY, SU TERRITORIO, Y SU FAMILIA REAL.

Es muy importante que nosotros entendamos este concepto, porque entonces voy a leer el mensaje de la Biblia desde otra perspectiva, la perspectiva del Reino, y no para defender mi punto de vista de religión.

Este concepto cambia totalmente el destino del mensaje y cambiará la humanidad entera levantando una generación que cambiará este planeta.

Los conceptos son importantes porque en eso nos basamos para interpretar lo que leemos y lo que vivimos.

 

La definición de concepto según el diccionario es: Representación simbólica de una idea general. Una opinión. Cómo yo veo a una persona.

 

Entonces todo lo que esa persona haga yo lo voy a medir según el concepto que tengo de ella.

 

El concepto que yo tengo entonces de la Biblia es importante, porque determinará lo que yo interprete de lo que estoy leyendo.

 

Por ejemplo:

 

Si yo tengo el concepto que este edificio es la iglesia, y que este día es el día del Señor,  solamente en este edificio alabaré al Señor y solamente los días domingos.

 

Pero si yo tengo el concepto que este es un lugar de reunión de los hijos de Dios para capacitarnos y que en este día nos reunimos para JUNTOS alabar al Señor, entonces yo sabré que todos los días son para alabarlo  que en todo lugar debo de honrarlo y alabarlo y que en todo tiempo de de alabarlo y servirlo.

 

Entonces es importantísimo el concepto que tengo de la biblia y del mensaje del Señor, para leer las cosas enfocadas a su mensaje correcto y vivir una vida diferente.

 

Además el concepto del Reino es importante pues nos hace leer las cosas de otra manera y llevar una vida diferente.

 

Mire lo que le dice nuestro Señor Jesucristo a sus discípulos:

 

¿Se recuerda usted de la parábola del sembrador que hecho la semilla y cayó en diferente tipo de tierra?

 

Bueno solo para ubicarnos, porque no vamos a hablar de este mensaje, pero luego de dar esta parábola, sus discípulos le preguntan:

 

¿Por qué les hablas en parábolas?

¿Por qué haces comparaciones?

¿Por qué no les hablas directamente?

 

Y El les explica, veamos:

 

Mateo 13:10  Entonces,  acercándose los discípulos,  le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?

Mateo 13:11  El respondiendo,  les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos;  mas a ellos no les es dado.

Mateo 13:12  Porque a cualquiera que tiene,  se le dará,  y tendrá más;  pero al que no tiene,  aun lo que tiene le será quitado.

 

¿Qué raro este Jesús, verdad? Le da más al que más tiene y le quita todo al que tiene poco. Este no es el mensaje que a mí me ensenó la religión, esto no tiene lógica humana, ni misericordia desde el punto de vista humano, pero si lo vemos desde la perspectiva del Reino sí, porque al que más se le ha dado, más se le demandará, en el Reino no hay nadie ocioso, el que no sirve, no sirve.

 

Pero sigamos: ¿Por qué les hablas en parábolas? dile directamente las cosas.

 

Mateo 13:13  Por eso les hablo a ellos en parábolas:”Aunque miran,  no ven;  aunque oyen,  no escuchan ni entienden.

Mateo 13:14  En ellos se cumple la profecía de Isaías: ‘Por mucho que oigan,  no entenderán;  por mucho que vean,  no percibirán.

Mateo 13:15  Porque el corazón de este pueblo se ha vuelto insensible;  se les han tapado los oídos,  y se les han cerrado los ojos.  De lo contrario,  verían con los ojos,  oirían con los oídos,  entenderían con el corazón y se convertirían,  y yo los sanaría.’

 

Ya no había forma que este pueblo entendiera, porque su corazón se había vuelto insensible, en otras versiones dice: se había engrosado su corazón.

 

Se habían vuelto insensibles, todo lo que oían lo filtraban por su corazón engrosado por sus propios conceptos, había vanidad en su conocimiento, aunque no veían frutos en sus vidas. Y escuche esto, había mucha gente buena pero llena de conceptos religiosos.

 

Esto es raro, para mi es más fácil entender por parábolas, pero ellos  ni aún así lo entendían, a lo mejor les parecía interesante, igual que sucede hoy con los corazones duros ante el Señor, en donde solo acepto la palabra que se acomoda a mis creencias a mis conceptos y la que no va de acuerdo a mi conveniencia la rechazo.

 

Nuestro Señor les decía:

 

Yo soy un Rey

 

Y esperaba que la gente obedeciera incondicionalmente, no importaba si entendían o no, obedezco porque El es Rey, El es Señor, y me ama y lo que me manda seguro me conviene para mi bienestar.

 

Por eso el dice: ¿Por qué me dices Señor y no haces lo que te digo?

 

Ese era su mensaje:

 

Al rey se lo obedece sin cuestionar y luego con el tiempo vas a ver los buenos resultados, que obedecer sus enseñanzas era la mejor manera de vivir, así no estuviera de acuerdo con tus conceptos de las cosas.

 

Pero sí había  algunos que no tenían el corazón engrosado, creían, obedecían  y entendían.

 

Esto pasa todavía hoy en la religión, la gente asiste, escucha la palabra, pero no la acepta, o la acepta momentáneamente, pero cuando llega la hora de obedecer en medio de las circunstancias la aplica de acuerdo con sus conceptos.

 

Entonces sucede lo que esta parábola del sembrador dice:

 

Cómo no tienen la tierra del Reino, vienen los afanes de este mundo y ahogan la palabra.

 

En otras palabras, entienden con su mente pero ante las situaciones de la vida diaria, hacen las cosas de acuerdo a sus conceptos y no a los conceptos del Reino.

 

Yo llamo a estos creyentes “ignorantes voluntarios”, o “gente que se engañan a  sí mismos” se entretienen con el culto y la palabra, reciben la la luz pero cuando hay que aplicarla, cierran los ojos para no verla.

Se lo voy a repetir:

“ignorantes voluntarios”, “gente que se engañan a sí mismos” se entretienen con el culto y la palabra, reciben la la luz pero cuando hay que aplicarla, cierran los ojos para no verla. Esto es tontería, engañar a alguien es malo, pero engañarse a sí mismo, ya es tontería.

O  como dicen los muchachos se hacen los locos.

El Señor solo estaba repitiendo lo que en el antiguo testamento había dicho el profeta

 

Isaías  en el capítulo 6, versos del 9 al 10.

Isaías 6:9  Y dijo: Anda,  y di a este pueblo: Oíd bien,  y no entendáis;  ved por cierto,  mas no comprendáis.

Isaías 6:10  Engruesa el corazón de este pueblo,  y agrava sus oídos,  y ciega sus ojos,  para que no vea con sus ojos,  ni oiga con sus oídos,  ni su corazón entienda,  ni se convierta,  y haya para él sanidad.

 

¿Qué locura verdad? Háblales para que se les llene de grasa el corazón, y se tapen sus oídos y sus ojos para que no vean.

¿Sabe lo qué quiere decir en realidad? Quienes no tienen la sincera voluntad de escuchar y poner en práctica las instrucciones del mensaje, se volverán insensibles a la palabra serán de un corazón lleno de grasa, llenos de sensualidad a sus deseos, pero insensibles a la palabra para obedecerla, y entonces esta palabra en lugar de ser salvación será la ruina de este pueblo.

 

O sea era para ese tiempo de Isaías, para el tiempo de nuestro Señor y para este tiempo también.

Pero si seguimos leyendo luego dice, que después de la ruina quedará un remanente.

En otras palabras dice El Señor:

Mi gracia está disponible para todos, menos para los de corazón engrosado.

 

En otras palabras:

Dios retiene de esta manera el significado de las parábolas para los que El considera indignos, a causa de su falta de disposición para obedecer.

En el corazón se encuentran la actividad mental y moral del hombre, por lo tanto no hay que engrosar el corazón, porque corremos el riesgo de perder los conceptos claros del mensaje del Señor.

 

Por esto es importante que los conceptos estén claros para la interpretación y aplicación correctas del mensaje del Señor.

Entonces aclaremos el concepto del evangelio que debemos predicar, de una vez por todas, no prediquemos religión, prediquemos el evangelio del Reino.

 

Jesús no es un presidente, no es el pastor de una iglesia específica, cuando dice que es el buen pastor es una metáfora que usa para dar una de las características de su reinado,  el cuidado de su rebaño, los ciudadanos del Reino. Pero El tiene los 5 ministerios.

 

Nuestro Señor Jesucristo es Rey de Reyes y Señor de Señores. Punto.

Hay un poder en este concepto.

¿Por qué es importante saber esto del evangelio del Reino?

Porque en un Reino, El es Rey es dueño de todo, es dueño de la tierra, es dueño del aire, es dueño de la gente, todo es de El.

 

Un presidente no es dueño de un país, un Rey si es dueño de un país.

Cuando tú tienes este concepto, comienzas a ver que todo es de la familia real, los pájaros son reales son hermosos, las plantas son reales son hermosas, los animales son reales, la comida es real es una bendición, el arroz es real, la papa es real, la menestra es real, cuidas mas al planeta, son reales.

 

¿Por qué?

Porque todo es del Rey, este concepto es más grande que los conceptos de Reinos que tenemos de las películas.

 

En los reinados del mundo, la gente ve más  sabrosos  los pollos que se sirven en la mesa del Rey,  más ricos, como pollos reales, pero los de la mesa de los pobres son pollos de segunda clase.

En el Reino de Dios no hay distinción, todos son pollos.

Extraordinarios  pollos  reales, como lo son en realidad,  el pollo del hotel Oro Verde, y el pollo en mi mesa, o el pollo de la esquina. Todos son pollos reales.

 

El valor con que los hijos de Dios ven las cosas es diferente.

Mejor es comerme un pollo en la casa de un hermano de la familia real que en la casa de un impío, así no se parezca a una mesa muy elegante. Se disfruta más.

Tú en el Reino eres feliz, con una comida en el portal de tu casa, como en el mejor hotel de la ciudad, no depende del lugar, depende de tu concepto de las cosas.

 

Escucha esto:

Por eso cada vez que usamos algo del Reino, debemos decir “gracias”

No puedes parar de tener un corazón agradecido, no puedes parar de alabar:

Respiras y dices gracias, ves las flores y dices gracias, ves los metales y dices gracias, ves la madera y dices gracias son reales.

 

¿Sabes cómo se llama esto?

Alabanza.

Por eso en el Reino nunca se para de alabar, en el Reino no hay reuniones de una hora de alabanza, en el Reino, se alaba constantemente.

 

Le repito

En la religión tenemos reuniones de alabanza de una hora, en el Reino se alaba siempre. No estoy diciendo que no tenga reuniones de alabanza y adoración, todo esto es necesario sin perder la mentalidad de alabanza en el transcurso del día.

Por eso debemos de volver a la sencillez, como los niños ellos alaban por todo, se gozan en todo.

 

 Mateo 21:16  y le dijeron: ¿Oyes lo que éstos dicen?  Y Jesús les dijo: Sí;  ¿nunca leísteis?: 

 

De la boca de los niños y de los que maman

¿Perfeccionaste la alabanza?

 

¿Has visto un niño?, todo es espectacular, ellos están en el Reino, luego el sistema los mete en el mundo, pero mientras son pequeños:

Los Padres les compran el juguete más caro y el quiere jugar con la caja vacía del  juguete. No hay complicaciones.

 

Por eso dice: Todo lo que respira alabe a Jehová.

Respiremos: Gracias Señor, otra vez: Gracias Señor, otra vez: Gracias Señor, no puedo para de alabarte porque me muero.

Por eso dice la biblia: tu alabanza estará de continuo en mi boca.

 

Los Conceptos cambian mi perspectiva de las cosas, por eso es importante saber que no predicamos una religión sino un Reino.

Para terminar veamos otra parábola conocida bajo la perspectiva del Reino, pudiera ser que seamos de corazón blando y no endurecido, para entender, ver y oír:

 

Lucas 18:17  De cierto os digo,  que el que no recibe el reino de Dios como un niño,  no entrará en él.

Lucas 18:18  Un hombre principal le preguntó,  diciendo: Maestro bueno,  ¿qué haré para heredar la vida eterna?

Lucas 18:19  Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno?  Ninguno hay bueno,  sino sólo Dios.

Lucas 18:20  Los mandamientos sabes: No adulterarás;  no matarás;  no hurtarás;  no dirás falso testimonio;  honra a tu padre y a tu madre.

Lucas 18:21  El dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud.

Lucas 18:22  Jesús,  oyendo esto,  le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes,  y dalo a los pobres,  y tendrás tesoro en el cielo;  y ven,  sígueme.

Lucas 18:23  Entonces él,  oyendo esto,  se puso muy triste,  porque era muy rico.

 

Mire esto  un hombre rico y bueno, pero no entendía el mensaje del Reino, como los que quisiéramos tener en la congregación, rico y bueno, pero su concepto del evangelio era religión, cumplir mandamientos, los había cumplido todos, quizá mejor que cualquiera de nosotros.

 

¿Pero sabe cuál era su problema?

 

Era más cómodo estar en la religión y parecer bueno. ¿Por qué?

 

 Porque en la religión, se creía dueño de lo que tenía, dueño de todas las riquezas, por eso no podía entregarlas porque eran de el.

 

En El Reino de Dios no es así, El es el dueño de todo.

 

A fin de cuentas lo que le estaba diciendo el Señor era:

 

Lucas 18:22  Jesús,  oyendo esto,  le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes,  y dalo a los pobres,  y tendrás tesoro en el cielo;  y ven,  sígueme.

 

 

En español:

 

Coge mi dinero y entrégaselo a los pobres.

 

Por eso la religión no puede contra la pobreza, porque los religiosos se creen dueños de su dinero.

 

Por eso la religión no es la solución para las naciones, sino el Reino.

 

Y veamos a sus discípulos unos pasajes más adelante.

 

Lucas 18:28  Entonces Pedro dijo: He aquí,  nosotros hemos dejado nuestras posesiones y te hemos seguido.

Lucas 18:29  Y él les dijo: De cierto os digo,  que no hay nadie que haya dejado casa,  o padres,  o hermanos,  o mujer,  o hijos,  por el reino de Dios,

Lucas 18:30  que no haya de recibir mucho más en este tiempo,  y en el siglo venidero la vida eterna.

 

Dios no necesitaba de esa ofrenda, ni de ese dinero, El era el dueño de ese dinero. Nunca les faltó nada a los discípulos.

 

¿Dejado todo porqué?

Por el Reino de Dios, este es el evangelio.

 

Dios quería meterlo en el Reino y por eso dice con ese corazón te daré mucho Mas.

 

¿Cuándo? dice: que no haya de recibir mucho más en este tiempo,  y en el siglo venidero la vida eterna.

 

En este tiempo y en el siglo venidero. O sea no solo cuando yo regrese a establecer el Reino totalmente, sino AHORA.

 

Hay gente que vive así, gente con mucho dinero, que ha entregado todo al servicio del Rey,  y tienen aviones privados, oficinas en todo el mundo, negocios por todas las naciones y son felices y tiene paz y todo lo que tienen, y Dios les da más.

 

Se recuerda cuando la iglesia poderosa comenzó, el Reino se comenzó a manifestar.

 

Dice que cuando recibieron el Espíritu Santo, en el aposento alto, inmediatamente hablaron el lenguaje del cielo y ¿Qué hicieron? Vendieron todo lo que tenían y dice la biblia que no había un sólo necesitado entre ellos.

 

Cuando decimos que nuestro Señor Jesucristo es Rey, no es un dicho religioso, es tú diciendo Jesús es dueño de todo.

 

Decir que Jesús es el Señor puede ser peligroso, a lo mejor te puede decir, dame tu dinero.

 

Escuche:

 

Jesús dice: me llamas Señor y no haces lo que yo digo.

 

En la cultura y el concepto del Reino, el Espíritu Santo te puede decir: dale esos que tú dices tus zapatos a este hombre.

 

El Espíritu Santo te puede decir, dale eso que tú dices tú carro a este otro. Dale eso que tú dices tú reloj a otro.

 

El es el dueño de todo.

 

Escucha: te recuerdas que alguien le pregunta al Señor: ¿Dónde vives?

 

Lo que El contestó es: No tengo un lugar específico donde vivir, Yo soy el que le da nidos a las aves, y cuevas a las zorras. Yo había leído esto desde la perspectiva de la religión y para mí me daba tristeza, pero esto no era lo que El Señor quería, compasión de El.

 

¿Sabe lo que El estaba diciendo?, no importa donde duerma, donde quiera que me quede y me acueste, esa es mi casa, yo soy el Rey soy el dueño de todo.

 

En otras palabras no tengo lugar específico para vivir, porque todo es mío.

 

Los discípulos estaban aprendiendo del evangelio del Reino.

 

La pregunta muy actual que El Señor hace es:

 

 ¿Qué es primero para ti?

 

Tu negocio o el Reino. Si es tu negocio, prepárate porque ya tienes tu recompensa.

 

Si es El Reino prepárate a recibir 7 veces más.

 

Mire como le enseña del Reino a Pedro: ¿Pedro quién soy yo?

 

Pedro dice: tú eres El Señor:

 

Y El Señor le contesta: Pedro ¿estás seguro de esa declaración?, esa es una palabra peligrosa.

 

Pero Pedro dice: Señor si he dejado mi familia, mi negocio, mi casa, mi bote, mis redes para seguirte a ti. ¿Esto no demuestra que eres mi Señor?

 

Jesús le dice: Pedro cambia ese concepto religioso, te voy a explicar:

 

Tú  no has dejado nada tuyo: La madera con que hiciste el bote es mía, tu familia es mía. Tu casa la construiste con mis  materiales, todos los peces que has pescado todo este tiempo son míos.

 

¿Por qué no hacemos un trato Pedro?

Sométete a mí, obedece en todo lo que te diga y yo te dará 7 veces más.

 

Yo no sé usted, pero yo quiero salir de los conceptos religiosos y ¿sabe qué?

 

Voy a dejar de tener un negocio pequeño, una casa pequeña, voy a tener un negocio grande para dar más y para servir mas al Reino,

 

¿Quieres calificar para esto?, cambia tus conceptos, tu manera de ver las cosas, pensamiento, y te convertirás en un ciudadano del Reino.

 

En la religión, eres tan rico como el dinero que tienes, y nunca esto es suficiente, por eso hoy debemos de ser libres de lo que somos dueños.

 

En el Reino no hay limitaciones soy tan rico como lo que el tiene.

 

¿Sabes por qué el joven rico se fue muy triste?, porque se creía dueño y no era, este joven estaba pasando una prueba para saber si entendía quien era el dueño.

 

Jesús le dijo  a Pedro cuando trabajaba duro y no había pescado nada: dame tu bote, dame tu red, dame tu negocio.

 

Difícil pedido hermano

 

Dame tu iglesia, dame tus hijos, dame tu carro, dame tu ministerio, dame tu negocio: difícil pedido hermano.

 

Pero Pedro le dijo: Está bien Señor, y ¿sabe qué pasó? Se llenó el bote y no cabían los peces, la producción aumentó.

 

¿Sabes que otra cosa? Los conceptos cambian, cuando pierdes algo, no te afliges y te deprimes.

¿Por qué?

Porque en el Reino no se pierde nada.

Porque nadie pierde lo que no tiene, lo que no es suyo.

 

Por eso en tu problema económico, tu alineas los conceptos, te que das tranquilo y miras la salvación del Señor.

 

Si crees que has perdido algo, el Señor te restaurará 7 veces más. Solo cambia de corazón, cambia de concepto.

 

En el Reino, todo trabaja para tu bien.

 

En nuestro Reino se usa oro para asfaltar las calles, entonces vas a encontrar lo que necesitas si lo haces con el corazón correcto en cualquier lado y lo vas a administrar mejor. Ojo con el corazón correcto, no es un negocio con El Señor, como algunos hacen, es el entendimiento de que El es el dueño de todo.

 

¿Sabe que va a pasar? No vas a tener que buscar oro y plata, porque eso es normal en el Reno.

 

Nosotros obedecemos las leyes del Reino y las promesas se abrirán a los hijos del Rey..

 

Demos con alegría reconociendo que todo es de El.

 

Bendiciones

 

Apóstol Hugo Oberti