Procesos

 

Veamos la vida de Pedro que no actuó correctamente en época de crisis, pero que finalmente terminó bien la carrera, pero mire esto, el era excelente en recibir revelación de Dios, mas que cualquiera de los otros discípulos que estaban junto a el.

 

¿Cuál era entonces el problema?

 

Sus emociones y su mente, estas harían que el actúe diferente a lo que estaba oyendo.

 

Comencemos:

 

Jesús interviene en el negocio de Pedro y le enseña como debe cambiar su mente para pescar mejor, pero quería enseñarle algo más, que había un llamado en el que era mas grande, pescador de hombres, en otras palabras Pedro estaba abrumado por la revelación recibida, la palabra profética, pero no sabía como manejarla, sabía su llamado, pero no como se llevaría a cabo.

 

Sin embargo en el proceso tubo momentos de gran victoria, de conexión con el corazón del Padre, y la revelación de quien era en realidad Jesús, llegó al corazón de Pedro.

 

Estaban en Cesárea de Filipo y Jesús comenzó a preguntar como lo veía la gente a El, la mayoría de ellos dijeron que lo veían como un gran profeta, algunos lo veían como Jeremías, o Juan el Bautista, Jeremías, obviamente como una reencarnación de ellos, entonces El hace una pregunta, veamos la historia:

 

Mateo 16:12-15

 

“¿Y vosotros quien decís que soy yo?”

 

Pedro tenía la respuesta correcta:

 

“Tu eres el Cristo, el hijo del Dios viviente”

 

Entonces Jesús le da la famosa profecía conocida por todos: Mateo 16:17-19

 

Esta profecía se ha trasladado de generación en generación, ya que esta revelación ha llegado a nosotros hasta ahora, y lo que dice es que todos los que reciban la revelación de que Jesucristo es el hijo de Dios, tendrán esta capacidad de atar y desatar y les será entregadas las llaves del Reino, el enemigo no tiene autoridad para frenar a los hijos de Dios llenos del Espíritu Santo, y esto continuará hasta la manifestación plena del Reino de Dios.

 

Pero las buenas emociones e intenciones de Pedro, necesitaban ser quitadas, por eso a pesar de haber recibido la revelación, el necesitaba seguir este proceso.

 

Cuando estamos en comunicación con el Padre, estamos en lo nuevo, pero esto dura hasta que nos dejamos gobernar por las emociones, veamos:

 

Jesús les cuenta que tiene que ir a Jerusalén y terminar la obra para la que había sido enviado, y debía de morir, entonces Pedro lo llama a un lado y le dice que esto el no lo iba a permitir, le dijo que no diga eso y que eso el no lo iba a permitir, a pesar de que era algo loable lo que el decía, se estaba oponiendo a la voluntad del cielo. En otras palabras por un momento estaba conectado con el cielo y por otro con su propia voluntad. ¿No nos pasa esto a nosotros?

 

Escuche lo que le dice Jesús. Mateo 16:23

 

“Apártate de mi satanás”

 

Que duro, ¿verdad? Visto de otra manera, lo que estaba ocurriendo es que el avance de Pedro en el reino, se estaba deteniendo y si permitía que el diablo usara sus buenos sentimientos, no solo que estaba fuera del reino, sino que se opondría a el avance del mismo.

 

¿Qué nos dice esto a nosotros? Que las emociones pueden resistir al cambio al avance personal, por eso estas deben de estar sometidas al control del Espíritu Santo.

 

Entonces ¿que es lo que debemos de hacer? Permitir que nuestros mayores que respetamos, nos zarandeen, sino el enemigo mismo nos va a zarandear, es decir tenemos la autoridad de hacer callar al diablo y empujarlo fuera de nuestra herencia, pero si permitimos que nuestra carnalidad nos domine, entonces el nos puede zarandear y usar para sus propósitos. ¿recuerda la famosa frase de Jesús? El que no es conmigo contra mi es? Pues ahora se puede entender mejor.

 

¿Recuerda otra declaración de Jesús: ¿Sed perfectos como mi padre celestial es perfecto? Ahora se aplica, debemos de buscar vivir en el Espíritu todo el tiempo.

 

Esto también es lo que dice el Señor en Mateo 16:24-26.

 

Pero el proceso de Pedro no termina allí, el entiende pide perdón y continua en la visión, pero mas adelante escuche lo que pasa nuevamente.

 

Lucas 22: 31-34

 

Pedro dice que está dispuesto a dar la vida por su maestro y lo que el pase, el también quiere pasarlo, pero el temor del momento hizo que el lo negara tres veces, es decir se dejó zarandear por el enemigo. Pero también había una profecía para este que negó a Jesús, cuando hayas sido restaurado, “fortalece a tus hermanos”

 

Tenía que pasar por esto, para entender como caminar en revelación y poder entender a sus hermanos y ayudarlos, es que sin el proceso no se puede ayudar, debemos de pasar por el proceso en que Dios trata personalmente con cada uno de nosotros a través de su Espíritu.

 

¿Dónde fue el proceso de Pedro? ¿En las cosas externas? No dentro de nosotros, están siendo arrancados con dolor la cizaña y los espinos que hay dentro de nosotros, las cosas que obstruyen la tubería para que fluya la unción del Espíritu, para establecer el Reino con autoridad.

 

Dios nos ha impregnado con su sello, pero el enemigo ha plantado fortalezas dentro de nosotros que no dejan que la manifestación plena de la gloria de Dios se haga presente en nosotros para ser usados en la forma que Dios quiere. Por eso viene el zarandeo. Es como pasar por un molino, y ser apretado, duele, hay mucha presión, hay sufrimiento mental, hasta que cruzas al otro lado, pero luego volvemos a realinear nuestras facultades y nos volvemos una ente con aquel a quien queremos darle toda la gloria y nos volvemos su instrumentos.

 

Dios ya te dice tu destino antes de que se cumpla, esto es caminar por fe, en lo que Dios te dijo, así fue con Pedro la primera vez que se encontró con Jesús Juan 1:40-42

 

“Tu eres Simón hijo de Juan; tu serás llamado Cefas, (que quiere decir Pedro)” en otras palabras ya lo constituyó como roca, el inestable emocional, fue profetizado desde el principio que sería llamado roca.

 

Esta declaración fue al comienzo de conocerlo, Pedro no era lo que Jesús estaba diciendo pero Jesús le declaró su final desde el inicio.

 

Luego de negarlo tres veces, cuando Jesús resucita lo confronta otra vez. Pedro había vuelto a ser pescador, que locura, es asombroso cuando las cosas se poen difíciles tendemos a volver a donde salimos..

 

Y esta vez Jesús le pregunta otra ves 3 veces si lo ama, que coincidencia, 3 veces como la negación de Pedro, y Pedro termina diciendo, Señor tu lo sabes todo, tu sabes que te amo.  El sabía que después de haber sido zarandeado varias veces, su único camino era volverse al que lo llevaría a su destino.

 

Yo creo que este es el fin de verdadera madurez, lo que nos lleva a nuestro destino, la entrega completa a Dios, a la guía de su Espíritu Santo, pasó con Elías, pasó con Jesús, paso con Abraham, pasará con todo el que quiera servirlo de verdad.

 

Pedro logró dejar atrás sus fracasos, sus pecados, y su alineación con e plan del enemigo, en realidad tenía que compartir su pasión con la pasión de Cristo.

 

El secreto es que todos estaban en el perfecto tiempo de Dios, su fracaso en velar con el Señor una hora, su testarudez, sus negaciones, hasta el haberse identificado con satanás, nada podía evitar que cumpliera su llamado.

 

Bendiciones

Hugo Oberti