Derrotando al espíritu de religión
Bueno vamos a la palabra de Hoy, esta mañana me levanté pensando siempre en la forma simple y profunda que Dios tiene en su plan para los seres humanos que creó, y me vino a mi espíritu el siguiente pensamiento, sobre lo cual se centra todo lo que hacemos en este ministerio.
Dios ve al mundo tratando de ser feliz sin éxito, en sus propias fuerzas y su propia definición de lo que es bueno, pero sin destino y sin control, entonces envía a su hijo, nuestro Señor Jesucristo, para que nos ayude y nos de no sólo el entender que no se puede sin Dios, sino que haga un sacrificio que redima lo que Adán hizo en le paraíso, que nos de la oportunidad y la fuerza a través del Espíritu Santo de escuchar su voz y sus instrucciones y vivir una vida mejor!!!!!
Esto es todo, no una religión, sino una nueva forma de relación con El, a través de el mismo del Espíritu Santo.
Por eso hoy queremos queremos desenmascarar a un espíritu demoníaco que es el que más está atacando en estos momentos a las iglesias, incluyendo aquellas que han decidido caminar sobre el modelo de bases bíblicas: apostólico y profético.
Se trata del espíritu de religión, pero no queremos exaltar o centrarnos en los demonios, ellos ya fueron vencidos en la cruz del calvario, por nuestro Señor y Salvador, Jesucristo, queremos sólo identificarlo para no caer en su trampa y centrarnos en la forma como nuestro Señor nos dijo que había que vencerlo:
Los dos mandamientos más importantes y que encierran a los demás son:
“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todas tus fuerzas
Y amarás a tu prójimo como a ti mismo”
Dijo el Señor que ellos encierran toda la ley. veamos Mateo 22:34-40
34 Entonces los fariseos, oyendo que había hecho callar a los saduceos, se juntaron a una. 35 Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo: 36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? 37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 38 Este es el primero y grande mandamiento. 39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.
Y luego el apóstol Pablo se lo dice a la iglesia:
Romanos 13:8
No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.
Es simple, pero profundo, el amor a Dios es nuestra más poderosa arma contra el enemigo, si esto se convierte en nuestro más alto objetivo, el enemigo estará siempre a nuestros pies y estaremos libres de sus engaños, por lo tanto, este debe de ser el enfoque principal en nuestra vidas.
Aquí es donde siempre debemos de mirar
2 Corintios 3:18
18 Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.
Este debe de ser lo más importante, enfocarnos en El Señor, antes que en el diablo, los ministerios que se enfocan el diablo y en sus estrategias, como su principal objetivo, se desvían de lo principal, mirar siempre a Dios. Si nos enfocamos en el diablo el comenzará a tener dominio sobre nuestros pensamientos y por consiguiente sobre nuestras actividades.
Esto no significa que ignoremos nuestros errores y pecados en nuestra vida, todo lo contrario debemos de examinandos siempre conforme dice la palabra:
2 Corintios 13:5
5 Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?
La clave está entonces en que hacemos luego que descubrimos que todos somos pecadores:
¿tratamos de agradar a Dios en nuestras fuerzas? O
¿nos volvemos a Jesucristo y la cruz para derrotar nuestras debilidades?
La primera estrategia del enemigo es que nos enfoquemos en el, enfocarnos en su obra de mal y pecado sobre nuestras vidas, esto sería enfocarnos en el conocimiento del bien(Dios) y del mal (el diablo), en lugar de enfocarnos en la gloria de Dios.(La vida verdadera)
Esta es la primera táctica del espíritu de religión, debemos enfocarnos en la real adoración a nuestro Dios.
Veamos ahora varias cosas sobre este espíritu:
1.- SU NATURALEZA
La naturaleza del espíritu de religión, es que trata de sustituir con actividades religiosas, el poder del Espíritu Santo en nuestra vidas.
Es lo que dice 2 Timoteo 3:5
5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.
No dice que hay que entablar amistad con ellos, debemos de no dejarnos influenciar por los rituales, muchas veces la gente se queda 2 horas en un culto donde percibe rituales, para no ofender a la iglesia donde está o al pastor o a los hermanos, pero la palabra dice: a ellos evita, es decir no trabajes junto a ellos. Solamente que estés asignado por Dios para este trabajo y las personas estén dispuestas a cambiar y formar un nuevo odre.
Es el mismo espíritu de los fariseos y los saduceos.
Mateo 16:6
6 Y Jesús les dijo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos.
Nuestro Señor frecuentemente usaba metáforas para enseñar principios del Reino, y en este caso usa la levadura en el pan, y una levadura es una sustancia que no trae ningún poder nutritivo al pan, sólo sirve para inflarlo, para darle volumen.
Esto es lo que quiso decir el Señor al hablar de los fariseos que decían profesar la verdadera religión y los mandamientos, esto es lo que hace este espíritu, no añade vida y poder a la iglesia, sólo agranda el orgullo del hombre y ministerios, para que no traigan la manifestación del reino de Dios a las naciones.
El problema más grande con esto es que nos enfrentamos a Dios, ni siquiera al diablo, estamos resistiendo y estorbando sus planes, veamos lo que dice la Biblia al respecto:
Santiago 4:6
“Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.”
Cuando nuestro interior se ensancha de orgullo, por nuestro ministerio, y nuestra religión, comenzamos a sentirnos superiores, entonces es resistido por Dios.
La estrategia del diablo es producir orgullo en la iglesia, inclusive de las cosas buenas como estas:
Leer la Biblia, y exaltarse por el conocimiento.
Ayudar a los pobres, para darse satisfacción y exaltarse.
Todo este trabajo basado en el orgullo, inclusive de las buenas obras, y finalmente produce un caída y separación de Dios.
Satanás sabe que una vez que el orgullo o levadura entra en el pan, es difícil extraerlo,
esto causa que nosotros rehusemos las exhortaciones de otros y creamos que Dios sólo habla a través nuestro, inclusive nos hace difícil de aceptar que Dios pueda hablarnos a través de otras personas con menos tiempo en las cosas de Dios.
Si esto es lo que le pasa a usted, usted debe de escuchar este mensaje, de hecho todos debemos de guardarnos de esto, es muy sutil y se mete en nosotros sin darnos cuenta, todos somos susceptibles a ser afectados por este Espíritu y debemos mantenernos alertas a sus efectos o tarde o temprano caeremos.
EL GRAN ENGAÑO DE LA RELIGIÓN
Una de las mayores características de este espíritu es la hipocresía, se presenta como celo por las cosas de Dios.
¿El celo por las cosas de Dios puede ser malo? SI
Nosotros tendemos a pensar que el celo por Dios nunca puede ser demoníaco, sin embargo depende de porque tenemos ese celo por El.
Romanos 10:2
1 Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación. 2 Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia. 3 Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios; 4 porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.
Pablo dice: Yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, en otras palabras ellos quieren seguir a Dios y sus instrucciones, que buscan agradar a Dios, pero no conforme a ciencia, es solamente un deseo fanático,en mi definición es como un vicio de sentirse muy acepto ante los ojos de El. Se habían engañado con una manifestación externa de religión, en lugar de humillarse ante Dios, como el fariseo de Lucas 18:11-12, que se jactaba de cumplir las ordenanzas.
“El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; 12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano”
Quiero que vea esto: ayunaba, no robaba, no adulteraba, daba los diezmos, no estaba mintiendo, pero estaba orgulloso de eso, en lugar de hacerlo por amor.
Cuando Isaías se encuentra con Dios, dice Isaías 6:5
Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.
Oiga, esto es diferente, seguramente Isaías hacía inclusive más que el fariseo, ayunaba más, ofrendaba más, sabia más, pero el dice: hay de mi que siendo inmundo he visto a Dios. Y tenía celo de Dios.
Y ahora veamos a Pablo:
En este tiempo Pablo, no era el que más ayunaba sobre la tierra, no era el que más oraba, ni el que más leía las escrituras, sino que tenía una esperanza clara en el Mesías, y tenía más celo de Dios que muchos fariseos.
Tanto los fariseos como Pablo e Isaías,tenían celo de Dios, Pero los fariseos se volvieron en los más fuertes opositores de Dios y de Jesucristo cuando vino a la tierra, porque su celo de Dios era conforme sus fuerzas y no por su incapacidad llenada al humillarse ante Dios. No era la ley el fin era el camino que me llevaba a comprender que no podía cumplirla sin la ayuda del mismo Dios creador de la ley.
Esto comienza con un celo verdadero por las cosas de Dios, pero si el logra llevar este celo al extremo, nos llevará a funcionar en nuestro propias fuerzas, en nuestro propio afán, y si caemos en esta trampa, el usará nuestros dones para hacer el mal a la iglesia.
El Señor en realidad tuvo pocos problemas con los demonios en la tierra, cuando ellos veían su autoridad, ellos rogaban por misericordia, pero el espíritu religioso era diferente, el estaba incrustado en el pueblo, era conservador, los líderes celosos de las cosas de Dios se convirtieron en sus más grandes enemigos, ellos crucificaron al mismo Dios cuando se convirtió en carne para caminar en medio de ellos, este mismo celo se manifiesta en la religión hoy en día.
¿Porqué es importante esto?
Porque este espíritu de religión causa más daño que las mismos falsos cultos a otros dioses, porque quiere detener el verdadero mover de Dios en la iglesia.
Los falsos cultos son fáciles de identificar, pero los espíritus religiosos son más difíciles, pues ellos se infiltran como una levadura de celo y amor a Dios, y son muy sutiles y difíciles de detectar sino estás en el espíritu correcto.
Este espíritu intenta cambiar siempre cada avivamiento o movimiento de Dios sobre la tierra en estos tiempos, y lo transforma en orgullo de la revelación que se recibe, así he visto muchos movimientos apostólicos y proféticos transformarse en otra denominación, no quieren ceder su silla de honor que ganaron en una temporada por la gracia de Dios.
¿Entonces que?
EL FUNDAMENTO ES EL ORGULLO
El idealismo es uno de los engaños más fuertes, y los disfraces más grandes del espíritu de religión, el idealismo es de origen humano y es lo que forma el humanismo, este tiene la apariencia de estar buscando solamente los más altos estándares y el conservar la gloria de Dios.
Es un enemigo mortal de la verdadera gracia y la verdadera revelación, porque no permite crecer en la gracia y la verdadera sabiduría a los que están buscando la gloria de Dios, pero no han llegado todavía.
El idealismo trata de imponer en otros estándares que están más allá de lo que Dios requiere o que nos ha dado la gracia para este tiempo.
Por ejemplo los que tiene como rey a este espíritu de religión, condenan a los que no oran 2 horas al día, la verdad es que lo que Dios les pide a unos no es lo mismo para otros.
Yo oro fuertemente ese tiempo cuando Dios me manda a eso particularmente, pero normalmente oro 15 o 20 minutos al día y estudio la palabra por tres horas, no le voy a pedir que usted haga lo mismo, esto me lo pide Dios a mi, por supuesto que si usted usa esta prédica para decir que no hay que orar y leer la palabra, se equivocó, y perjudicó su crecimiento espiritual, pero si se condena por no orar 3 horas al día y no ayunar 3 veces al mes, se metió en una religión.otros oran dos horas y estudian la palabra menos tiempo, no es un asunto del ritual vacío siendo en una asignación determinada.
Que se yo lo que le pide a los adoradores, a las danzoras, a los intercesores, su amor por Dios conforme a su llamado lo hará obedecer sus instrucciones.
Cuando yo oro por más tiempo es porque su amor me lleva en determinado tiempo a adorarlo más y a clamar por más de su presencia, finalmente El no se ha ido sino que es mi necesidad la que me lleva a meterme en un romance con El, es su amor el que me llama a tiempos de intimidad determinados.
No es por miedo o orgullo causado por el espíritu de religión.
El orgullo conduce al perfeccionismo, estas personas lo ven todo blanco o negro, pero ser perfecto es algo que sólo Jesús lo logró. Esto nos lleva a serias desilusiones cuando nos imponemos estos estándares a nosotros mismos y a otros.
La verdadera gracia de Dios hace a la gente LIBRE, mostrándonos que la única forma es la de volverse a El para buscar un nuevo nivel de madures espiritual.
Los que tienen este espíritu de religión, son rápidos para ver los problemas en la gente, pero rara vez tienen soluciones, sólo están para derribar lo que se ha construido.
El perfeccionismo trata de ponernos estándares que ahogan la verdadera naturaleza del crecimiento. la gracia de Dios avanza paso a paso.
Nos dice que lo vamos a lograr y nos anima a hacerlo!!!
Debemos de tener una visión alta, pero no debemos condenarnos a nosotros mismos si todavía no hemos llegado.
La religión hace trabajar a la gente por una presión externa más que por una real convicción, lo hace ser orgulloso de su trabajo y lo enmascara con fe, esto ataca individuos y corporaciones. Y luego inevitablemente se desintegran.
Hay un supuesto espíritu de discernimiento, que está basado en sospechas y miedo, la sospecha tiene sus raíces en el rechazo, el deseo de preservar un territorio, y en resumen es inseguridad.
Sin embargo el verdadero espíritu de discernimiento es basado en el verdadero amor, todo lo que no sea motivado por el amor causa destrucción a la verdadera percepción espiritual.
Cuando nosotros veamos una crítica sobre un grupo o sobre alguien debemos de examinar si esta persona la mueve el amor a Dios y al prójimo.
LA PRUEBA DE UN VERDADERO MENSAJERO
Ezequiel 37: 4 y 7-10
“Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová“
“7 Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso. 8 Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos; pero no había en ellos espíritu. 9 Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán. 10 Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies; un ejército grande en extremo.
El Señor le ordena a Ezequiel que profetice sobre unos huesos secos y que les envíe vida y luego que viva su espíritu a través de convocar al Espíritu de Dios que entre en ellos, y ellos se convierten en un gran ejército.”
Una prueba importante que todo verdadero ministerio tiene que pasar, es ver un gran ejército aún en los huesos más secos, el debe de profetizar vida en estos huesos antes de que se conviertan en un gran ejército, un falso profeta con un espíritu religioso, sólo ve la parte mala de la gente, lo secos que están y no le declaran su llamado, causando desaliento y condenación, porque no imparten vida y poder para vencer las circunstancias. Hay que declarar la mala obra del enemigo sobre la gente, pero hay que declararles su llamado en Dios.
Apóstoles y profetas tiene autoridad dada por Dios para tirar abajo la obra del enemigo, pero su principal motivación tiene que ser hacer crecer a las personas. Hay ministerios que se pasan 3 años estudiando de demonios, y se alejan del verdadero plan de Dios.
La autoridad real de apóstoles y profetas, esta basada en las personas que han levantado.
Este tipo de profeta que no construye sino que se enfoca sólo en mal deben de ser desenmascarados, es lo que dice
Judas 12, verso 16
“11 ¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré. 12 Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados;”
“16 Estos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho.”
Judas les escribe a los hermanos, porque se habían infiltrado gente con malas intenciones en la iglesia, como Balaan, buscando dinero, como Caín, llenos de altives y rechazo, como Coré, buscando posición, que era un levita, sacerdote, que se levantó contra Moisés y Aarón.
Están entre el pueblo pero dice que buscan apacentarse a sí mismos, no están buscando el Reino, sino su propio reino, dicen que están juntos, que pertenecen a una misma visión de la religión, pero no están juntos en realidad.
¿Le suena familiar?
Y luego dice no hay agua, no hay Espíritu, no hay fruto, están sólo con apariencia de vida.
Hablan de más de cosas espirituales, y exaltan a ciertas personas que consideran que pueden sacar provecho.
LA JUSTICIA PROPIA.
El Espíritu religioso tratara de hacernos sentir muy bien acerca de nuestra condición espiritual.
El orgullo nos mantendrá enfocados en lo bien que estamos haciendo las cosas en comparación con otros, no en comparación con la gloria de Dios, esto resulta en que nos enfocamos en nuestra disciplina y los sacrificios personales que hacemos, en lugar de centrarnos en el sacrifico del Señor por nosotros.
Por supuesto que el sacrificio, la disciplina y el compromiso son cualidades esenciales que cada creyente debe de tener, pero la motivación atrás de esto, determinará si estamos siendo guiados por un espíritu religioso por el Espíritu Santo
El espíritu de religión nos impulsará a través de el orgullo y la ambición, o por el miedo y el sentido de culpabilidad.
La motivación del Espíritu Santo será a través del amor por el hijo de Dios y por el prójimo, esto es lo que comenzamos diciendo y como vamos a terminar.
Esto es importante y nunca deberá de olvidarse de nosotros, para seguir avanzando en la conquista del Reino.
Para esto si debemos de ayunar y poner disciplina en nuestros cuerpos, no debemos de ser negligentes en esto, así dice el apóstol Pablo, en
1 Corintios 9:27
“27 sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.”
Heraldo era el que proclamaba triunfadores en los juegos a otros, dice: habiendo proclamado a otros yo sea descalificado, no se tratan de la salvación sino de un premio. Muchos hablan de una condenación al infierno por una mala traducción pero Pablo no se decía condenado al infierno, se decía que no quería perder el premio.
Esto es necesario para poder servir al hijo de Dios y no a nuestro propio ego.
Hay cierta revelación actualmente que viene de la religión, veamos, lo que yo llamo.
REVELACIÓN ENGAÑOSA
Colosenses 2:18-19
“18 Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal, 19 y no asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo,nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios.”
Lo que dicen estos versos es que la gente muchas veces se deja llevar por su mente carnal y muestra extrañas e impropias visiones que nunca han visto por el espíritu, el espíritu de religión quiere que adoremos a cualquier otra cosa que no sea Jesús, se centrará en ángeles o en la revelación de demonios, olvidándose de lo primordial que es adorar y agradar a Jesucristo, exaltará hombres, mujeres o ministerios también.
Por lo tanto apártese de la gente que quiere exaltar sobremanera ángeles o a ministros de Dios, esto traerá una influencia extraña a la iglesia, el fruto de la real revelación es humildad, no orgullo.
Si usted encontró algo de esto en su vida, renuncie ahora mismo y vida una vida de libertad en Jesucristo.
Bendiciones
Hugo Oberti.
