La Humildad

Mateo 23:12

“Y cualquiera que se ensalce, será humillado, y cualquiera que se humille será exaltado”

 

El acto de ensalzarse o de humillarse depende de nosotros, pero la consecuencia de esta acción, ya no depende de nosotros, traerá un resultado inevitable, humillación o exaltación.

 

Así es en el Reino, no se puede entonces hacer sino esperar el resultado de nuestras acciones. Unos son verbos activos y otros verbos pasivos.

 

Estas son palabras de nuestro Señor Jesucristo mismo, que nos dice como funcionan las cosas en el Reino de los cielos, en otras palabras si queremos que su Reino se establezca en la tierra, este debe de ser una norma aquí en la tierra.

 

Lo que le quiero decir es que esto es una elección que nosotros debemos de hacer, ¿porqué? Porque si nosotros no podemos ser humildes, tampoco puede Dios exaltarnos, porque esto es lo que El dice, y lo contrario, si somos orgullosos, Dios nos humillará en su momento.

 

¿Somos humildes? Si lo somos es porque nosotros decidimos serlo, si  no lo somos es porque nosotros decidimos no serlo, suena muy simple, pero así es, depende de nosotros y como consecuencia, ser exaltados o ser humillados.

 

En otras palabras la humildad es algo que debemos de alcanzar, y esperamos que esta palabra nos ayude a lograrlo.

 

Una de las bromas mas aceptadas entre líderes, es que han escrito un excelente libro de cómo llegar a ser humilde, yo escribí un capítulo en mi libro fundamentos apostólicos, la gente se ríe, porque el solo hecho de mencionarlo, como que ya no te hace humilde, entonces  ¿que tratas de enseñar?. Suena chistoso pero es verdad.

 

Entonces ser humilde es una decisión, como ponerse un vestido.

 

1 Pedro 5:5

 

Así mismo, vosotros los más jóvenes, estad sujetos a los mayores, y todos, revestíos de humildad en vuestro trato mutuo, porque DIOS RESISTE A LOS SOBERBIOS, PERO DA GRACIA A LOS HUMILDES.

 

Es interesante lo que dicen estos versos, porque lo compara con el acto de vestirse, usted decide que ropa ponerse, nadie decide por usted, por lo tanto usted y yo decidimos cada día si nos ponemos la ropa de la soberbia o de la humildad.

 

Es especial decir ser humilde, tu puedes decir: yo soy abogado, o médico, o puedes decir soy pastor, o apóstol, pero decir “yo soy humilde” como que no suena bien, como que ya el hecho de decirlo ya no te hace muy humilde, por esto es difícil predicar sobre esto, y uno llega a la conclusión de que esta es una lucha diaria que debemos sostener todos, por eso quizás es mejor decir en esta predica: “hagan lo que yo digo, pero no hagan como yo hago”

 

Pero la buena noticia es que Dios todavía restaura, veamos en la historia de David, como el fue restaurado de su orgullo y arrogancia.

 

Cuando tu ves la historia de David, ves que el fue un gran guerrero, ves sus triunfos, luego ves sus transgresiones por orgullo, y luego los problemas en los que se metió.

David se arrepintió, y fue restaurado rey, sus canciones todavía se cantan en los cultos, pero ya no fue el mismo.

 

Ser una persona humilde, es nuestra elección, si tomamos una decisión diaria de esto y la aplicamos a nuestra vida, terminaremos bien, seremos exaltados, yo creo que es el tiempo de tomar en serio los principios del Reino.

 

La humildad tiene dos vías, una es con Dios (vertical), y otra es con los hombres (horizontal), pero mencionamos la humildad con Dios primero, porque sin esta no resulta verdadera la segunda.

 

La humildad está ligada a la santidad, no se puede ser santo si no se es humilde, esto es la fe con obras, debe de ser interna y externa, no se puede decir:

“es orgulloso, pero tiene un buen corazón”, no, esto no es lo que dice Jesús.

 

Mateo 12:33

 

O haced el árbol bueno, y su fruto bueno, o haced el árbol malo, y su fruto malo, porque el fruto se conoce por el árbol. Lo externo da valor a lo externo, esto continúa diciendo Jesús, porque de la abundancia del corazón, habla la boca. En el verso 34.

 

¿cómo conocemos al buen hombre del mal hombre? Mateo 12:35.

 

Por sus frutos.

 

De hecho esto nos lleva a algunos a concluir que no somos exactamente los mejores creyentes, santidad en su raíz significa, estar apartado, en otras palabras ser diferente a lo que es la gente en el mundo, pero ¿sucede esto en verdad? La gente puede ver la diferencia?

 

La biblia nos enseña, que no es mas cristiano el que lee mas biblia, el que sabe más, sino el que la vive, la forma de vivir es la que nos hace distinguir de los vivos y los muertos en vida, de los religiosos a los seguidores de Jesucristo, mayor obediencia mayor vida,  de hecho hoy la gente no ve mucha diferencia entre los cristianos de los no cristianos en su diario vivir.

 

Pero cuando ya estaba por terminar esta enseñanza en que decimos que uno decide si ser humilde o no, y que es como un vestido que se pone uno cada día, me encontré con un versículo que habla del hombre mas humilde sobre la tierra y a quien Dios usó grandemente.

 

Números 12:3

 

“Moisés era un hombre muy humilde mas que cualquier otro hombre sobre la tierra”

 

¿pero sabe quién escribió el libro de números?

Moisés.

Por eso creo que este verso está entre paréntesis en la biblia, como si fuera injertado.

 

¿cómo puede alguien hablar de si mismo y decirse humilde? Veamos:

 

Así como las faltas no pueden ser ocultadas ni pasadas por alto, así también ninguna falsa modestia sobre la presentación de buenos puntos se debe de aceptar si se trata de una enseñanza, Dios sabrá si es por exaltación o no.

 

Bendiciones y que Dios nos ayude a ser sus bueno representantes.!!!

 

Hugo Oberti