La necesidad de mantenernos avanzando
Esta es una palabra profética para este ministerio, para el llamado que tenemos junto con la reserva triunfante de esta nación.
Habacuc 1:13-17
Oiga es como las preguntas que nos hacemos hoy:
¿Porqué suceden las malas cosas en el mundo?
¿Porqué se muere gente inocente?
¿Porqué parece que los malos prosperan?
¿Porqué la injusticia reina y con un billete se gana los juicios?
Parece que Dios no hace nada.
A mi me impacta esto, pues muchos de nosotros cuando vemos estas situaciones, como que bajamos el ritmo, y quitamos el pide acelerador, como que nos emocionamos a veces y decimos aquí estoy diablo infeliz, te voy a pisar la cabeza, voy a terminar lo que comencé y voy a tomar mi herencia, o voy a hacer de esta labor que me encomendaron algo grande para tu gloria, pero cuando vemos estas cosas, que la gente no responde de acuerdo a lo que pensamos, como que nos paramos y seguimos en lo nuestro, algunos hasta abortan porque no ven los resultados rápidos.
Como si esto fuera como vender droga, donde te haces rico de la noche a la mañana, o como si fuera la lotería, que ya amaneces rico. O como que si fuéramos ya perfectos y no nos podremos equivocar, y seguir adelante.
Yo lo he visto aquí en la iglesia, la gente se molesta cuando las cosas no salen como se desean.
Es como que cuando viene las dificultades, ya no quiero seguir, es como dejar un libro a medias. ¿Cuántos han terminado un libro que se ha comenzado? No cierto que se siente rico.
Yo creo que todos podemos hacernos este tipo de preguntas en algún momento de nuestra vida, pero no podemos quedarnos y abortar!!! Hay que seguir hermano.
Y hoy vemos al profeta Habacuc, que se hace las mismas preguntas, pero no se raja, sigue y va a donde tiene que ir (a Dios) esto no hace la gente, es mas fácil hablar y comentar que preguntarle a Dios. Pero aunque no lo creas vas al lugar incorrecto, y la respuesta es demorada, en Dios la respuesta llega mas rápido.
Oiga aquí, El pueblo vivía un tiempo doloroso, porque habían sido invadidos por Babilonia, el rey Josías había muerto y uno de sus hijos fue puesto en su lugar por el pueblo invasor, y este se dedicó a ser un tirano, y la gente justa fue severamente oprimida, la gente pecaba sin temor alguno y tenían otras cosas en primer lugar que Dios, estaban rindiendo culto a otros deseos y por lo tanto a otros dioses.
En otras palabras habían tirado la toalla. Que Dios haga algo, yo voy a seguir con lo mío, pero te digo NO TIRES LA TOALLA!!!
Como cuando los boxeadores ya no pueden y tiran la toalla.
Habacuc hace lo correcto, le pregunta a Dios, le pregunta a Dios sin abandonar su principios y su trabajo.
Y Dios le contesta, y le dice: No estás viendo bien, El si está haciendo algo, ha levantado a los babilonios como instrumentos de castigo para ese pueblo.
Pero Habacuc sigue preguntando y aún cuestionando a Dios, y le dice:
El remedio en peor que la enfermedad, como cuando te dan ese jarabe amargo para curarte, la gente como que prefiere estar enferma que tomarse ese brebaje.
Así le dice Habacuc
¿Cómo es posible que use a unos impíos para juzgar a su pueblo?
Y luego le dice, no me voy si no me respondes, así que voy a estar vigilante:
Escuche lo que le dice a Dios:
Habacuc 2:1 “Estaré en mi puesto de guardia, y sobre la fortaleza me pondré; velaré para ver lo que El me dice, y que he de responder cuando sea reprendido.”
Hace lo que un profeta debe de hacer y cual es su principal llamado, ser un “atalaya”, velar, hoy se ve cualquier clase de profeta que parecen adivinos, pero que no quieren pasar tiempo en la presencia de Dios para obtener respuestas del cielo, yo no quiero ser profeta, es una cosa difícil, sentir el dolor del pueblo, clamarle a Dios por respuestas que a veces no son contestadas, pero seguir siendo fiel y no vender los principios, porque las cosas no se dan, por favor, necesitamos los verdaderos profetas que clamen a Dios por respuestas!!!!
Habacuc, quería ver el cambio en las situación, quería ver con sus ojos físicos la restauración, pero mire lo que Dios le contesta:
2: 2-4
“Entonces el Señor me respondió y dijo: Escribe la visión y grábala en tablas para que corra el que la lea.
Porque es aún visión para el tiempo señalado, se apresura hacia el fin y no defraudará.
Aunque tarde espérala, porque ciertamente vendrá no tardará
He aquí el orgullosos, en el su alma no es recta, mas el justo por su fe vivirá”
Dice que la escriba, ya está escrito, por supuesto, la mayoría de las veces los profetas ven en las escrituras la respuesta, Dios les habla de un versículo que han leído o que nunca han leído y ven la respuesta, allí está y sale a luz, por eso le dice que la escriba, hoy sirve para nosotros, allí está, está escrito, y dice que llegará pronto, por supuesto si buscas en el lugar correcto, llega pronto, pero si das vuelta buscando en otro lado, pasarán años y seguirás preguntando.
Y dice que corra………..
Esta visión tiene que correr, no nos la dio Dios para que se haga agria y se estanque, para que se quede entre nosotros los justos y angelicales, la dio para su gloria y debe de correr!!!!
Y no es un mensaje de condenación es de esperanza, debe de ser comunicado con alegría, porque hay una salida a esta situación.
Escuche porqué la biblia es el libro de los mandatos de Dios, porque 650 años después el escritor de Hebreos dice lo mismo en el libro de Hebreos 10:37-38
“Porque dentro de muy poco el que ha de venir vendrá y no tardará. Mas mi justo vivirá por la fe, y si retrocede mi alma no se complacerá de el”
¿No es de locos?, situaciones complicadas en tiempos totalmente diferentes en fechas, pero la misma respuesta sigue sonando en el corazón.
Busca bien, ya está escrita, camina por fe y no por vista, Dios lo dijo y lo va a cumplir, pero hay que corregir cosas, Dios tiene el control de todo aunque no lo vean tus ojos físicos, sus juicios son demorados por amor, porque buscan mas escogidos, mas obedientes, antes de su juicio final.
Esto se va a cumplir a su tiempo, Dios no va a dejar su plan a un lado, se va a cumplir, porque se va a cumplir!!! Aleluya!!! Y la respuesta ya está en tu corazón, búscala, está escrita en la palabra y está escrita en le corazón.
A Habacuc le habla de sus tiempos que ciertamente ocurrieron, a nosotros de la segunda venida del Señor:
Escuchemos nuevamente el verso 4 de Habacuc 2, se ponen dos uno frente al otro:
El orgulloso y el piadoso,
Este piadoso que está todavía en los planes del Señor para que reine con El.
Vea lo que dice en Sofonías 313
El remanente de Israel no hará injusticia, ni dirá mentira, no se hallará en su boca lengua engañosa, porque ellos se alimentarán y reposarán, sin que nadie los atemorice.
Aleluya!!!
¿Donde quieres pertenecer?, ¿con los piadosos o con los orgullosos?, hay que decidir!!!
Se trata de fe, de una confianza inconmovible en El Señor, pase lo que pase.
Oiga dice que el orgulloso, tiene el alma como el Seól, se traga a todos los que puede, no deja nada ni nadie con el fin de saciar su fe.
Pero el remanente busca el Reino, de Mateo: 6:32-33. “Buscad primero el Reino de Dios y su justicia y todas estas cosas os serán añadidas”
Espera!!!! los otros buscan ansiosamente en lo que llena al mundo, el remanente busca en Dios, en su Reino. Aleluya!!!
Los judíos dicen que por la fe, se contiene todos lo 613 preceptos que encierran la ley.
Tal como dice también el nuevo testamento: Romanos 1:17
“Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.”
Pablo hace referencia a Habacuc, que estamos leyendo, y repite la frase, pero no es que vivirá en lo físico, algún día tendremos que morir, pero yo voy a vivir confiado en medio de todo, voy a vivir el paz, tanto los judíos en Jesucristo, como nosotros en Jesucristo, si nos cogemos de la mano del Señor vamos a vivir y vamos a salir de todas las dificultades.
En otras palabras, el evangelio del Reino, la palabra de Dios, las 613 leyes de los judíos, todas se cumplen por fe, no por vista, aún sin conocerlas todas, mi espíritu me dice que haga lo correcto y confíe, que Dios estará conmigo, aleluya!!!
Las fuerzas no están afuera, están adentro, en el corazón, es la FE, no lo que ves.
No se trata de no tener sus seguridades físicas, se trata de poner su vida en esto, y no en Dios, lo físico, así como viene se va, lo de Dios permanece para siempre.
Volvamos a Habacuc para terminar: entonces Dios le rebela lo que hará con los invasores y con el pueblo desobediente y le habla de 5 calamidades que van a sufrir, y luego de esto concluye 2:14
“Pues la tierra será llena del conocimiento de la gloria del Señor, como las aguas cubren la mar.”
¿Qué será cubierta de la gloria del Señor? La tierra, no el cielo, el cielo ya tiene su gloria.
¿estamos viendo la gloria en la tierra? No todavía pero la veremos, en vida o resucitados, pero la veremos, aleluya!!!
Entonces llega a esta conclusión que es la conclusión a la que debemos de llegar en este día, concluye que no hay nada que lo separe de su fe en los planes del Señor y en el Señor de los planes.
Habacuc 3:16-19
Oí y se estremecieron mis entrañas a tu voz temblaron mis labios. Entra podredumbre en mis huesos y tiemblo donde estoy, tranquilo espero el día de la angustia, al pueblo que se levantará para invadirnos.
¿Se volvió loco? ¿Tranquilo espero? ¿Podredumbre en sus huesos, temblor?
¿oiga la palabra del Señor le trajo esto?
Si porque da miedo caminar por fe a veces, tiemblas ante su palabra, esto es lo que necesita la iglesia, temblar ante su palabra, pero sigamos:
Sintió temor, si pero pidió a Dios fortaleza y entonces creyó y entendió, y esperó. La cosas ocurrieron, los frutos de los campos fueron saqueados, pero el esperó en Jehová y entendió que eso pasaría, yo quiero darle la mano a este hombre en la resurrección y quiero darle gracias por este libro, aleluya!!!
Sigue: Aunque la higuera no eche brotes, ni haya fruto en las viñas, aunque falte el producto del olivo, y los campos no produzcan alimento, aunque falten las ovejas del aprisco y no haya vacas en el establo, con todo yo me alegraré en el Señor, me regocijaré en el Dios de mi salvación.
El Señor Dios es mi fortaleza. El me ha hecho los pies como los de las ciervas, y por las alturas me hace caminar.
¿Cuáles alturas si no hay vides, vacas, olivos y nada? Las alturas de su fe, de la confianza en El por sobre todo, aleluya!!!
Fin, y vamos a decirle Dios que somos su remanente y que vamos a confiar en El, y que necesitamos su fe, que somos su reserva triunfante y que no nos vamos a vender por un plato de lentejas. Lo que comenzó lo vamos a terminar!!!
Siga adelante, mejor y mas enfocado, sabiendo que Dios terminará lo que comenzó.
No voy a permitir que el diablo me desenfoque por ningún motivo, recibe bendición.
Hugo Oberti
