Salvación

Veamos que es lo que sucede cuando verdaderamente aceptamos a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador. Dios no solo quiere salvarnos y darnos vida eterna, sino que quiere darnos salud y prosperidad completas.

 

Salvación

 

Colosenses 1:13-14

El nos libró del dominio de la oscuridad y nos trasladó al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención, el perdón de pecados.

 

Esto es salvación, salir de un lugar donde la oscuridad nos tenía dominado y entrar en un lugar de luz que es el Reino de Dios.

 

¿Pero la mayoría de la gente entiende la salvación y los beneficios de ella?

 

Muchas personas tienen una visión estrecha de la salvación, solo la ven como un modo de escapar de las consecuencias del pecado, y ven al arrepentimiento como un esfuerzo humano de llegar a una pureza moral, por lo tanto si le pido a Jesucristo que me salve y vivo una vida buena y limpia, me voy al cielo.

 

Por eso la gente se vuelve legalista y no acepta el gozo en sus vidas, ni los verdaderos beneficios de la salvación.

 

Etimológicamente salvación es la palabra griega soterion, que significa:

Rescatar de algo

Traer seguridad para caminar

Causar preservación de algo o de alguien

 

Esta palabra está relacionada con conceptos de:

Perdón

Sanidad,

Prosperidad

Restauración

 

De hecho el versículo que leímos dice que El nos trajo redención y perdón.

 

Pero la salvación es el primer paso para entrar a nuestro destino, no se trata de solo una oración, sino de permitir que el perdón , la sanidad y la restauración, penetren a cada parte de nuestra vida.

 

En otras palabras somos: perdonados, sanados y prosperados!!!!

 

Ahora la segunda parte de nuestra vida en el Señor.

 

Lo comprende todo.

 

La salvación no es un asunto solo espiritual, es un asunto íntegro: cuerpo, alma y espíritu.

 

Antes de llegar al Señor estábamos fragmentados, con pedazos de nuestra vida dispersos por todos lados, esto es lo que produce el pecado, nacimos completos, pero por múltiples circunstancias de la vida, nos dividimos en varios pedazos y de esta forma dividida no podemos cumplir con nuestro destino, ya que no estamos completos con todas las cosas en su lugar.

 

La realidad es que todo nuestro ser es uno, no debe de ser separado, el cuerpo, el alma y el espíritu forman uno solo, este es el propósito de Dios, que todas las partes caminen juntas. Por esto la gente se dice a veces que es salvada y es espiritual y se descuida de las otras partes, la nueva era dice algo parecido, pero ellos no lo inventaron, lo dijo Dios.

 

Veamos:

 

1 Tesalonicenses 5:23  

“Que Dios mismo, el Dios de paz, os santifique por completo, y conserve todo su ser, espíritu, alma y cuerpo, irreprochable para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

 

En otras palabras la salvación no está limitada a solo la parte espiritual sino que esta es el comienzo de una vida de redención en todas las áreas de nuestra vida. Espíritu, alma y cuerpo.

 

Hay versiones de la biblia que dicen que lo que Jesucristo dijo cuando expresó: “Tu fe te ha salvado”, dijo ”tu fe te ha hecho íntegro”

 

De hecho Jesucristo quiere traer sanidad a nuestro cuerpo, y muchas enfermedades son causa de pecado en nuestras vidas, por eso cuando eres perdonado, inclusive tu parte del cuerpo que fue afectada por el pecado, es sanada.

 

Bien hasta ahora hemos dicho lo “que” es la salvación y “como” se produce:

Ahora veamos “quien” es el que la hace: el Espíritu Santo.

 

Jesús tomó el pecado y lo llevó a la cruz, y nos hizo libres para poder ser restaurados y tener un futuro de éxito. Veamos lo que El mismo dice:

 

Juan 16: 7 y 15

Pero les digo la verdad, les conviene que yo me vaya, porque, si no lo hago, el consolador no vendrá a ustedes; en cambio, si me voy, se lo enviaré a ustedes.

Todo cuanto tiene el Padre es mío. Por eso les dije que el Espíritu Santo tomará de lo mío y se lo dará a conocer a ustedes.

 

Algunos cristianos solo asocian al Espíritu Santo, con las manifestaciones, como el hablar en lenguas, o las caídas, o cosas similares, pero el Espíritu Santo es mucho mas y si no entendemos su función y todo lo que hace para lo que es enviado a nosotros, no vamos a poder avanzar en nuestra herencia y nuestra vida.

 

Cuando el versículo habla de “consolador” encierra un significado mucho mas amplio que solo sufrirse y consolarnos como un buen amigo en el dolor, consolador, es la palabra griega parakletos, que significa: intercesor, consejero, abogado y ayudador.

 

En su libro :Los nombres del Espíritu Santo, creador Elmer Towns, escribe 126 nombres descriptivos:

Aliento de vida, Apocalipsis 11:11

El dedo de Dios, Lucas 11:20

Oleo de alegría Salmo 45:7, Hebreos 1:9

Ríos de agua viva: Juan 7:38

Espíritu de adopción: Romanos 8:15

Temor de Dios: Isaías 11:2

Espíritu de gracia: Zacarías 12:10

Espíritu de santidad: Romanos 1:4

Espíritu de amor: 2 Timoteo 1:7

Espíritu de consejo: Isaías 11:2

Espíritu de poder: 2 Timoteo 11:7

Espíritu de  vida: Romanos 8:2

Espíritu de dominio propio (2 Timoteo 1:7)

Dominio propio: 2 Timoteo 1:7

Espíritu de verdad: Juan 14:17

Espíritu de conocimiento: Isaías 11:2

De sabiduría Éxodo 28:3

Y mucho mas.

 

 

Entonces ¿como puede vivir una vida cristiana victoriosa?

Solo por el poder del Espíritu Santo

 

¿Quién restaura y une los pedazos que están dispersos, solo el Espíritu Santo, no se trata de psicología, es el poder del Espíritu, y entonces el poder de restauración puede comenzar.

 

Dice el apóstol Pablo, no contristéis al Espíritu Santo.

Efesios 4:30

“Y no entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, por el cual fuisteis sellados para el día de la redención”

¿Se puede causar tristeza a Dios? Yo creo que sí, si nos comprometemos a servirlo y a ponerlo en primer lugar y no lo hacemos. Si somos tibios.

 

¿Qué es contristar? Es causarle dolor, entonces cada vez que decidimos no escucha y obedecer su propia voz, su propia lógica, usted contrista al Espíritu Santo, o sea a Dios, al hijo y al Padre también.

Así que si ha causado dolor al Espíritu Santo, le voy a pedir que se ponga a cuenta con El, ahora y oremos pidiendo perdón, y su llenura ahora mismo.

 

Bendiciones

Hugo Oberti